“ALAS DE ESPERANZA”, FOTOGRAFÍA DE NELLY SALAS

Desde Tamaulipas, la fotógrafa Nelly Salas, comparte algunas de las imágenes presentadas en su exposición “Alas de Esperanza“, colección lograda gracias a la fortaleza y fuerza de voluntad de diminutos seres, que hacen una larga travesía.

De acuerdo con la fotógrafa, quien tiene más de 15 años desarrollándose en el fotoperiodismo, esta exposición es sobre la ruta migratoria de la mariposa Monarca, por México y por siete de sus estados: Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, Querétaro, Guanajuato y Michoacán; muestra inaugurada en el marco de la Feria del Estado de Tamaulipas.

“Esta exposición es parte de un proyecto que realicé en Milenio, llamado ‘Espíritu del Bosque‘. Se realizó por un año, con el fin de documentar el paso de la mariposa Monarca por nuestro territorio”, explicó a la Revista Kulte’, Nelly Salas.

El peligro que acecha a esta mariposa

De acuerdo con la artista, en 2014 la población de la mariposa Monarca llegó a mínimos históricos y con ello peligra también su fenómeno migratorio.

“A raíz de esto, mi compañera reportera Fanny Miranda, planteó el tema y entonces comenzó a caminar el proyecto, al cual me integré para hacer foto fija. Nunca había fotografiado mariposas aunque siempre me han gustado, fue todo un reto”, comparte esta artista y agrega: “Es increíble lo que un ser tan diminuto hace para preservar una especie”.

Travesías tras las guerreras aladas

La fotógrafa relata que durante la travesía que implicó este proyecto, el equipo conoció a mucha gente comprometida con la Mariposa Monarca; ser de enorme fortaleza, misma que logra captar una de las imágenes que destaca la artista.

“La imagen (que aparece en portada), la tomé en el santuario El Rosario, en Michoacán; había caído una helada por la noche y muchas mariposas estaban congeladas, parecían muertas, pero no lo están, solo esperan calentarse con el Sol para volver a volar”, recuerda esta artista.

“Se me hacía muy triste pensar que había volado más de 4 mil kilómetros para cumplir con su objetivo y que una helada la detuviera; pero no fue así, por suerte, sólo esperaba junto con las demás, que el hielo se derritiera para poder cumplir con su misión, lo que no ocurre con todas, ya que se quedan en el camino, pero luchan con todas sus fuerzas para hacer lo que deben”, comparte Nelly.

Ser responsables con la naturaleza

Por último la artista comparte con el auditorio una esperanza: “Deseo que las personas comprendamos que al ayudar a la Monarca en su trayecto, nos estamos ayudando a nosotros mismos, porque cohabitamos el mismo planeta”.

Por otro lado, agradece a todas las personas que las acompañaron en este increíble viaje y a la gente del Consejo Nacional de Áreas Protegida (CONAP), también a Rocío Treviño, que lleva 25 años monitoreando a las Monarcas.

Así que en este momento, no tendremos que emprender un viaje a Tamaulipas para descubrir el trabajo de Nelly Salas, que ha llegado hasta nosotros, sin embargo, esa travesía está pendiente, pues ver a estas guerreras viajeras, debe hacerse al menos una vez en la vida y qué mejor si nos integramos a su rescate.

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