EL PAN DE TRANSILVANIA SE COME TAMBIÉN EN PLAYA DEL CARMEN

Aunque muchas personas que no somos nativas de Quintana Roo, podríamos evocar los sabores o gastronomía de nuestros lugares de origen y quedarnos en un simple momento de añoranza, también hay quienes se quejan menos y dicen ¿Por qué no? A traer a destinos como Playa del Carmen, donde convergen personas de varias nacionalidades y lugares de México, la comida de sus sitios de origen para compartir con la comunidad y ese es el caso de Rollito Dulce de Hungría.

Caminando por la Av. 15 Norte, entre la 10 y 15, un aroma dulce a pan recién horneado entró por mi nariz y me guio hasta un mostrador con una barra, en donde se exhibían varias piezas de un tipo de pan que honestamente no conocía. La encargada, me explicó que estas piezas se llaman Kürtőskalács o kurtos kaláks, siendo un pastel húngaro que tradicionalmente se cocina sobre un cilindro unido a un pincho que se pone sobre un fuego abierto.

Este pan es originalmente de Transilvania y es famoso como el dulce húngaro más antiguo conocido hasta ahora, el cual se vende en panaderías, pastelerías e incluso en puestos callejeros de aquellas latitudes.

ESPIRAL CRUJIENTE Y SUAVE

La encargada también me explicó que en los últimos años se ha popularizado cocinar el Kürtőskalács en hornos especiales de gas o electricidad, para conseguir una pieza que consta de una cinta fina de masa ligera con levadura, algunas veces preparada con un toque de canela o piel de limón, y  veces incorporando nueces y almendras.

La masa está enrollada alrededor de un cilindro de madera, bien espolvoreada con azúcar. Al cocinarse resulta convertirse en un dulce con forma de espiral o rollo, con el azúcar caramelizado en la superficie del Kürtőskalács, formando una corteza dulce y crujiente, mientras la masa adentro queda muy suave y blanda. De manera adicional, se le pueden agregar sabores diferentes como chocolate, o incluso helado.

Cabe destacar que el término Kürtőskalács procede de Kürtő, que significa chimenea y el nombre original en húngaro significa “pastel con chimenea”, refiriéndose a su  forma  y al vapor del pastel fresco saliéndole de encima, cuando está recién horneado. En Cataluña se le conoce como Ximeneta, que también hace referencia a su forma y por otro lado, se cree que el baumkuchen alemán, puede estar directamente relacionado con el Kürtőskalács, del que se dice que procede.

Con todo esto me doy cuenta de que para conocer Playa del Carmen, en verdad  hay que caminar por sus calles y poner atención a los llamados que como pasó con Rollito Dulce de Hungría, sorprenderán a los visitantes y a los ciudadanos con estos sabores multiculturales.

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