EL TURISMO Y SU GRAN FORTALEZA ANTE LA CONSTANTE ADVERSIDAD

EL TURISMO Y SU GRAN FORTALEZA ANTE LA CONSTANTE ADVERSIDAD

*Por Alexander Scherer Leibold

El turismo y todos sus actores se han visto involucrados en serias amenazas a lo largo de la historia y a pesar de que constantemente se le ha pegado de una manera u otra, este sector logra imponerse.

Desde el famoso 11 de septiembre, todas las reglas de viaje cambiaron, pasando por los constantes atentados en diversas ciudades, las epidemias que se han sufrido o inclusive los desastres naturales, han llevado al turismo a ser uno de los sectores más sólidos y fuertes, ya que se recupera de todo ello, así que en definitiva. no se puede comparar con ninguna otra actividad económica.

Qué decir de las empresas, que hacen grandes trabajos para lograr que los destinos turísticos regresen al mapa mundial y que de alguna manera, se han visto afectadas por alguna situación ajena a ellas y pese a esto: las empresas del sector hospitalario, como hoteles, restaurantes, cruceros, agencias de viaje, etc., tratan de manera constante de poner a los pueblos, ciudades y países de regreso en la actividad económica.

El papel del sector

El turismo es y debe de ser el eje rector de un país, ya que por encima de las divisas que puede generar el petróleo, tan golpeado en los últimos años; las remesas de los conciudadanos que son afectados de manera constante; los productos agropecuarios que han incrementado en los últimos meses sus ventas; o la industria automotriz con sus grandes avances tecnológicos, el turismo es un actor que incluye a su vez a otros protagonistas que pueden mover la economía de un país.

Esta industria tiene que ser el eje motor de un país e insisto, el turismo se ve beneficiado por todos aquellos que viajan a los diferentes destinos, pero al mismo tiempo de todo el mercado nacional y local de la región, que permite que muchas empresas puedan participar en la productividad de otras compañías. Si se analiza a fondo todo lo que está implícito en el sector turístico, nos daremos cuenta que se generan muchos trabajos directos y una mayor cantidad de trabajos indirectos.

Una amenaza real

Pero lamentablemente el sector tiene una gran amenaza que al parecer no le interesa lo que el éste puede hacer o no por el país. Una amenaza que incluso desde mi perspectiva es mucho más peligrosa que los factores antes mencionados y que en el caso de México, tenemos en nuestro mismo país y son algunas acciones gubernamentales: el gobierno que desde hace algunas décadas, ha intentado hacer desaparecer la Secretaría de Turismo, por considerar que no representa algo importante para el país, palabras más palabras menos, pero que al final de cada sexenio se muestra la importancia de contar con un eje rector en el tema. A pesar de ello, algunas decisiones son poco entendibles y poco claras.

Hace unos días se publicó un reportaje en el periódico El Financiero, en dónde se informó que se puede generar un nuevo gran conflicto para el sector turístico. El artículo titulado “BCS y Quintana Roo cobrarán impuesto a visitantes extranjeros” establece que nuevamente se le quiere cobrar un impuesto más a los turistas que llegan a nuestro país.

Si de por sí, ellos ya tienen que pagar un impuesto por el tema ecológico, del cual no estoy de acuerdo, ya que se deben de encontrar medidas mucho más acordes para que no sucedan destrozos al medio ambiente, ahora deberán de solventar un nuevo impuesto. El problema además, consiste en lo que se quiere invertir ese dinero recaudado. Según lo reportado en este artículo, el Secretario de Turismo Enrique de la Madrid, menciona que en estos dos destinos hay un número importante de viajeros, que el impuesto está dirigido a los turistas extranjeros que visiten esos destinos principalmente, además comenta que de algún lugar se debe de obtener un dinero extra para poder darle una seguridad a los visitantes.

Esto que comenta el Secretario de Turismo, nos indica que el turista extranjero debe de pagar por su seguridad cuando viaje a nuestro país ¿Estoy entendiendo bien el mensaje del Secretario o hay algo que no está bien en el turismo? Por qué el turista extranjero debe de pagar por su seguridad. Me pregunto qué pasaría si nosotros viajamos a Barcelona, Paris, Londres, en dónde se han suscitado los últimos atentados y nos cobran un impuesto por nuestra seguridad. ¿Sería correcto para nuestros viajeros?

Entonces si un turista entra vía la Ciudad de México y después se desplaza a alguno de estos destinos, no va a pagar ese impuesto. ¿El turista es el causante de la inseguridad que se vive en el país? En serio ¿Tan mal estamos que tenemos que cobrar un impuesto adicional? El turista paga por entrar al país, paga por el tema ambiental, paga un impuesto sobre el hospedaje y ahora pagará un tema por cuestión de seguridad ¿Qué más le vamos a cobrar?

Opiniones sobre los dichosos impuestos

Platicando con algunos Directores de Ventas de hoteles en Cancún y Playa del Carmen, señalan que tampoco entienden esta medida y comentan que ellos buscan absorber algunos de los impuestos que se le deben de cobrar a los turistas y se lo pagan al gobierno. Su gran duda e inquietud es: ¿Qué se hace con ese dinero, realmente se utiliza para los fines que se mencionan? También comentan que en algunos casos, para no quedar mal con los huéspedes, ellos tratan de absorber los costos o en su defecto, deben de incrementar las tarifas para poder pagar esos impuestos. Pero al final del día, el turista o las empresas del sector, se verán de alguna manera perjudicados.

La pregunta que yo me hago constantemente es, ¿Acaso el turista no deja los suficientes ingresos en el país para poder operar de otra manera? ¿Tenemos que seguir explotando los recursos de éste? Definitivamente no entiendo cómo le podemos hacer tanto daño a quien nos da de comer, a quien nos promociona sin tener que pagarle nada. Estamos generando una muy mala imagen hacia fuera y en algún momento nos pasarán a cobrar la factura.

Sin embargo, sigue siendo increíble ver la fortaleza del turismo que a pesar de ello, se ha mantenido entre los 10 destinos más visitados del mundo y en cuestión de divisas, está mejorando considerablemente. Pero con estas decisiones seguirá igual. Espero que hayan hecho un verdadero estudio científico cualitativo, que permita tener la justificación de estas acciones. Yo no lo entiendo y no le veo una lógica.

Lo curioso es que este impuesto lo debe de pagar los turistas que ingresan al país a esos destinos, y el turista nacional que viaje a esos lugares no lo paga. No entiendo la diferencia entre un turista extranjero y uno nacional, o si lo entendemos, el extranjero trae dólares o euros y el nacional pesos. Quién descuida más la parte ecológica en un destino, a quién por lo general no le importa si hay o no una contaminación ambiental. Creo que deberíamos de hacer un análisis más exhaustivo en este tema. ¿Quiénes son las personas o empresas que dañan el medio ambiente? ¿Quién es el actor que ocasiona tanta inseguridad en un país o una región?

¿Qué han hecho las empresas para cuidar el medio ambiente? ¿Las campañas que se han manejado han sido benéficas? ¿Existen resultados visibles de ello? ¿Qué ha hecho el gobierno para cuidar la seguridad de la comunidad? Nos hemos dado cuenta que las empresas tienen que contratar su propia seguridad y ahora el turista extranjero además deberá pagar por estar seguro en un destino.

¿Pago por ecología?

Retomando el impuesto que pagan los turistas por el cuidado ecológico en la Riviera Maya, es una medida que en lo personal considero absurda. El turista de por sí ya paga toda una serie de impuestos como para seguir haciendo que pague más. Esto va a llevar que en algún momento las aerolíneas cobren un impuesto adicional por la contaminación que generan los combustóleos en el espacio aéreo, o el huésped en los hoteles por la contaminación que se genera en los mares por las aguas negras.

Es un tema complejo, pero que si no se trabaja entre gobierno y empresas nunca tendrá una solución adecuada y si seguimos haciendo que el turista pague los platos rotos, tarde o temprano pagaremos las consecuencias. No debemos de descuidar la mina de oro que son nuestros turistas. No queramos que ellos paguen los platos rotos de lo que nosotros no podemos hacer. ¿También le vamos a cobrar a los turistas el desperdicio de alimentos que se generen en los restaurantes? Inclusive hay restaurantes que cobrar por hacer una reservación. De plano es ridículo la forma en la cual tratamos  a nuestros consumidores.

Golpe a las empresas

Las empresas constantemente se han visto “obligadas” a cobrar una cuota adicional a las tarifas que hoy en día se manejan. Entre todos los impuestos que se han estado imponiendo, las compañías absorben una gran cantidad de ellos para afectar lo menos posible al turista, pero hasta cuándo podrán soportar esa carga.

El turista ya paga el impuesto DNR que viene incluido en el boleto de avión y es un impuesto que se cobra a todos los extranjeros que ingresan al país sin permiso de trabajo. Está bien, si así está establecido en nuestras leyes, pero considero que se deben de revisar lo que implica el turista en un país.

Es cierto que algunos destinos turísticos están colapsando por la sobrepoblación de viajeros. El hecho de tener nuevos sistemas de venta como el famoso Airbnb ha cambiado en gran forma la manera de viajar de la gente, creando nuevas opciones para los turistas y de alguna manera provocando una mayor movilidad de los mismos, al tener una opción en ciertas ocasiones mucho más atractiva que las formas tradicionales de hospedaje.

Con todo ello, el turismo en general sigue siendo un gran motor para la economía de un país y un gran aliciente para millones de turistas que pueden y quieren conocer diferentes destinos. Pero debemos de estar conscientes de lo que representa el turista y debemos de cuidarlo lo más posible.

No descuidemos a quien hace posible que millones de personas tengan un trabajo y que muchas empresas puedan tener un negocio exitoso. La mina de oro puede acabarse. Está en nuestras manos cuidarla.

Maestro Alexander Scherer Leibold*, Coordinador de la Licenciatura en Gastronomía en la Universidad Anáhuac México, ascherer@anahuac.mx