¿ESTAMOS USANDO ADECUADAMENTE EL LENGUAJE?

Por: Alexander Scherer Leibold*

La primera reflexión que se me viene a la mente cuando pienso en el uso adecuado del lenguaje, es escuchar a aquellas personas criticarme diciendo “ya va a empezar con la ridiculez de decir si una u otra palabra es correcta o no, como si él no las utilizara”. La verdad es que no suelo ser de las personas que utilice un lenguaje poco apropiado para las diferentes ocasiones, si me las sé y muy bien y en efecto sí lo he hecho y ha sido uno de los grandes errores de mi vida.

Si el hablar con palabras altisonantes es adecuado o no, eso lo deben decidir las personas por sí mismas. Lo cierto es que mucho dice de una persona el lenguaje que utiliza. Por cierto, ni me asustan las palabras altisonantes y me sé la mayoría de ellas, pero el ver cómo las personas hoy en día las utilizan para expresarse,me hace pensar en la falta de capacidad que tienen algunas personas para comunicarse y expresar sus ideas, además del limitado lenguaje que pueden llegar a tener.

No me asusta en lo más mínimo que la gente utilice palabras altisonantes y mucho menos en adultos, que puede ya ser una costumbre, pero en jóvenes y niños, me llama mucho la atención, debido a la poca autoridad que se ejerce en las casas en cuestión de educación y por otra, los jóvenes que no le dan la importancia necesaria para representarse como personas decentes.

El vocabulario de una persona dice mucho de ella misma, es parte de su intelecto y refleja claramente un estilo de personalidad e inclusive un estilo de vida.

Basta con ver a diferentes personas como se expresan. Las personas mensuradas que usan el lenguaje adecuado y que denotan por lo general un mayor control y conocimiento del tema o de la situación que se maneja, a diferencia de aquellas que suelen utilizar las palabras altisonantes para expresar su propia inseguridad o falta de conocimiento de un tema.

El simple hecho de ver a dos personas discutir, se puede observar quien es una persona educada y con control y quien no lo es. En una conversación entre empresarios con diferente jerarquía, queda muy claro quien tiene una mayor educación y quien no la tiene. Por favor que no se mal interprete que el usar uno u otro lenguaje hace que una persona sea mejor o peor. Para nada, pero sí refleja en cierta forma la personalidad de un individuo.

Pero les digo la verdad, el uso de palabras altisonantes cada día es mayor, nos guste o no nos guste, así es, y si nosotros no aprendemos a usar el lenguaje correcto (sea de manera verbal o por escrito), no podremos corregir a nuestra sociedad.

Somos una sociedad que muy fácilmente permite el uso de un lenguaje inapropiado y que además busca posteriormente que se le respete. Pareciera ser que si no uso las palabras altisonantes, no me siento bien conmigo mismo. Además las personas que suelen usarlas creen sentirse superiores a los demás y lo peor de todo, como dicen algunos expertos psicólogos, demuestran todo lo contrario.

El lenguaje es parte de nuestra vida, nuestras manos, nuestra cara, nuestra postura corporal se suma a la forma de ser de cada uno de nosotros.

El impacto de cada palabra

Si nosotros queremos que se nos respete, tenemos que aprender a usar un vocabulario correcto, sin importar si éste se usa de forma coloquial o no.

Es cierto, yo mismo me he equivocado en ello, y cuando uno lo analiza se da cuenta de las consecuencias que esto puede traer en la relación con las demás personas. El uso inadecuado de las palabras, puede traer graves consecuencias en la relación de las personas.

Los insultos pueden dañar a la gente y causar graves estragos en la sociedad. Es más, por no usar un lenguaje adecuado casi he perdido mi vida en dos ocasiones, motivo por el cual, he tratado en lo más que pueda de cuidar cada palabra que digo.

En las diferentes industrias el lenguaje que se suele utilizar, se tienen ciertas connotaciones que dependen de la forma en la cual se interpretan, pueden ser consideradas como un insulto o no.

Es cierto que en algunas profesiones el uso de lenguaje “inadecuado” puede considerarse como “adecuado”. Un claro ejemplo son los cocineros que se la viven gritando en una cocina y por lo general con palabras fuertes, que en su mayoría no tienen esa mala intensión de insultar, sin embargo, usadas en un momento inadecuado pueden dañar a una persona.

Por otro lado, es muy importante cuidar nuestra forma de hablar y sobre todo escribir, y mucho más cuándo somos personas que tienen una cierta imagen o posición frente a otras personas.

Somos personas que comunicamos con nuestra presencia y nuestro vocabulario una cierta imagen y que de una manera u otra nos hace reflejar el cómo en realidad somos. Por ello tenemos que tener mucho cuidado y saber usar un lenguaje correcto. Nadie se merece ser insultado.

Lo cierto es que dependiendo de los medios que se utilizan se debe tener un debido respeto a las demás personas. (Para empezar todas las personas merecen respeto por el simple hecho de ser personas). Si nosotros no queremos que nos insulten, no insultemos a las demás personas. El respeto a los demás es uno de los principales principios de la ética profesional. “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Si queremos un mejor mundo, tenemos que aprender a respetar a los demás.

No importa que tengamos diferentes formas de pensar y de opinar, siempre y cuándo respetemos a la otra persona. Es más enriquecedor tener diferentes formas de ver las cosas, ya que ello permitirá poder analizar con mayor profundidad cada una de los aspectos que se están tratando, de lo contrario el mundo sería muy aburrido, si todos pensáramos igual.

Falsa seguridad

Pareciera ser que las personas entre más puedan insultar a otros se siente mejor, más aliviados y más seguros de sí mismo, cuando en realidad lo único que demuestran es inseguridad en sí mismos, ya que no tienen argumentos suficientes para poder debatir un punto de vista o no tienen los argumentos necesarios para poder manejar a un grupo de personas.

Esto de nota inmediatamente en las personas que cuando se les pide una explicación, contestan con una pregunta o simple y sencillamente nada más le dan la vuelta al tema, porque no tienen la capacidad intelectual del lenguaje para contestar.

Hoy en día es increíble leer y ver en algunos vídeos, de cómo la gente se expresa de otros, como se insulta por tener otras formas de pensar o por simple y sencillamente estar en contra de una postura. Ver cómo se insultan los niños, los cuáles en muchas ocasiones ni siquiera conocen el significado de las palabras, pero las dicen porque las han escuchado en algún lugar. Ver como jóvenes y en especial niñas se insultan, en serio que demerita en gran forma lo que representa ser el ser humano.

Aprendamos a respetar a las personas, ya que nunca sabemos cuál es su situación y desconocemos el por qué de sus acciones.

Las personas hoy en día viven en un estrés que provoca ciertas reacciones, si a esto le sumamos los problemas cotidianos como el pesado tránsito, el clima, la misma sociedad, vivimos en un mundo muy acelerado que todo quiere rápido. Esto indudablemente genera un gran conflicto en nuestro cerebro y que en muchas ocasiones nada más se defiende con un lenguaje inapropiado.

En definitiva tenemos que cuidar el lenguaje y éste debe empezar en los hogares, aunque a veces si uno se da cuenta, en las mismas películas de niños, que se supone que son de cierta forma educativos, encontramos mensajes altisonantes.

Pareciera ser natural usar cada día más palabras altisonantes para comunicarnos con los demás, pero consideremos que la sociedad está cambiando y esto puede llegar a ser muy grave.

Al final del día las palabras quedan en la mente de las personas, las palabras se las lleva el viento por lo general y si uno tiene la solidez mental, no permitirá que éstas afecten, pero las palabras ofensivas por escrito siempre estarán plasmadas por escrito y éstas no se pueden omitir tan fácilmente.

Una mala palabra, un mensaje insultante por escrito o grabado a través de un video ahí se quedarán para la eternidad, estarán como un comprobante de lo que se ha dicho.

Los insultos en definitiva rompen cualquier relación humana existente y es muy difícil poder recuperar esa confianza en las personas, una vez que haya habido un insulto de por medio. Por lo mismo tratemos de no utilizar este lenguaje como una forma insultante, si es coloquial tratemos de hacerlo saber con nuestros gestos. La verdad es mejor hablar sin insultos.

Maestro Alexander Scherer Leibold*, Coordinador de la Licenciatura en Gastronomía, de la Universidad Anáhuac México ascherer@anahuac.mx

7 reflexiones en “¿ESTAMOS USANDO ADECUADAMENTE EL LENGUAJE?”

  1. Creo que este artículo cumple con una función muy importante de comunicar el impacto del lenguaje inadecuado de las personas en la vida cotidiana. No nada más creo que el uso de nuestro lenguaje en cuanto a nuestro tono de voz y ademanes, así como la misma elección de nuestras palabras debe de ser amable y respetuoso por el simple derecho natural, sino que en el campo de trabajo uno debe de ser todavía más ciudadoso con sus expresiones. Estas afectan a todo el personal de la empresa y repercute en su mismo desarrollo el cual claramente es reflejado hacia afuera de la empresa.

  2. La verdad es que concuerdo con usted, en la actualidad con el uso del teléfono y las redes sociales hemos perdido mucha de nuestra capacidad para comunicarnos frente a frente. Nos olvidamos de cómo expresar nuestros sentimiento y poder leer y comprender los de la otra persona, es importante el aumenta la capacidad de comunicación y comprender que las palabras tienen un gran impacto.

  3. Desgraciadamente si se puede percatar, que actualmente ya hay más personas jóvenes usando ese vocabulario altisonante, pero creo que la razón principal es por que lo ven, lo escuchan y conviven con él. Muchas veces los niños lo ven normal que también quieren aprender. También , hablando de los insultos, creo que muchas veces faltamos al respeto inconscientemente, y hablo más que nada del subir el tono o volumen de voz que en una situación que no es de nuestro agrado, y como ahí lo dice, en una discusión, comienzas a insultar por que no tienes argumentación buena y tu única manera de defenderte, es insultando. El día que nos demos cuenta de que lo hacemos, seria una grandiosa idea que nos motivemos a cambiar para después ser un ejemplo de que una persona se puede comunicar mucho con un lenguaje adecuado.

  4. Creo que es muy importante cuidar el lenguaje ya que es parte de nuestra imagen y de lo que le queremos transmitir a la gente. El tener un mal uso del lenguaje podemos afectar, a ostras personas, a nosotros mismos, e incluso a la imagen de nuestra empresa

  5. Concuerdo con que el uso de este tipo de palabras altisonantes está tristemente catalogado por las personas que las usan como algo que los hace sobresalir. Cuando con mayor uso de las mismas se reduce el catálogo del vocablo que cada uno posee. También creo que no tiene nada de malo usarlas de vez en cuando pero basar tu forma de hablar en el uso de ellas ya se vuelve un problema. Consecuentemente creo que esto también puede mostrar el nivel de educación que tenemos en el país. Lo cual está dado por muchos factores. No por el hecho de ser de cierta clase social significa que únicamente ese sector las utiliza. Pues no hay ninguna excepción en cuestión de quien las utiliza. Finalmente creo que uno debe tratar de no resultar afectado por otros utilizándolas en la medida de lo posible. Adicionalmente pues tratar de minimizar el uso propio de las mismas con el fin de mostrar una buena presentación sobre todo en el ámbito de la industria de la hospitalidad.

  6. Estoy total mente de acuerdo que de la forma en la que nos expresamos es cómo representa la persona ya que el habla es la forma más directa de comunicación con otro individuo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *