¿HAY SUEÑOS HECHOS REALIDAD PARA LOS MILLENNIALS?

Por Alexander Scherer Leibold*

Los jóvenes cada día están más llenos de sueños, mismos que quieren potencializar y ver cristalizados en la vida real. Jóvenes que no quieren depender de nadie, sino que ser sus propios jefes, por cierto, una de las principales características de los jóvenes millennials.

Como todo en la vida, esto presenta ventajas y desventajas. Lo cierto es que nadie les puede demeritar el interés que presentan en ser alguien en la vida. En demostrarse a sí mismos y a los demás que sus ideas son únicas, son diferentes a todas las demás. Una acción que de entrada presenta grandes retos.

Pero la realidad es muy distinta en muchas ocasiones. Los conceptos que han desarrollado los jóvenes actuales en gran medida ya existen o son muy similares. En realidad inventar el hilo negro no se puede, pero mejorarlo y modernizarlo por supuesto que sí .

Pero no por ello dejan de ser originales y diferentes las ideas de los jóvenes, muchas de éstas pueden ser grandes propuestas futuras y con suerte inclusive proyectos de una gran trascendencia, debido en gran medida a que llevan el ADN de cada uno de ellos. Ellos son los responsables de ponerle el sabor a sus proyectos.  Ellos son los que deben poner el sello característico a cada uno de los proyectos. El copiar no es innovar. Cada producto o servicio debe llevar su marca. Tenemos que entender que cada uno de nosotros representa a una marca como tal, que tiene nombre y apellido.

La importancia de equivocarse

Ver el desarrollo de los diferentes proyectos llegar a su culminación, esto es a su aplicación, demuestra el gran interés y convencimiento que el joven tuvo en su proyecto inicial. El poder asesorarse con diferentes especialistas, le da una visión diferente a los futuros profesionales, que les permite equivocarse un poco menos el día que inicie con sus operaciones en la vida real. También es importante y necesario comentar que es muy importante el equivocarse, el aprender que no todo es color de rosa y que existen muchos obstáculos en el camino. Es cierto que una cosa es la teoría y otra la práctica, uno cosa es lo que está escrito y otra aquello que no está por escrito y que va surgiendo a lo largo de la implementación del proyecto. Permítanse equivocarse, equivocarse es de humanos y si no nos equivocamos nunca vamos a aprender. Es parte del desarrollo personal y profesional de una persona.

En la academia por lo general los alumnos al finalizar su licenciatura o maestría deben de realizar un proyecto integrador o en algunos casos una tesis profesional. Muchos de ellos optan por hacer un trabajo más, un trabajo que les permita terminar con sus estudios profesionales y algunos otros quieren hacer de éste un proyecto de vida, algo que al final del día les permita iniciar con su verdadera profesión. Es muy complicado encontrar jóvenes que desde chicos o desde que inician sus estudios saben realmente lo que quieren. Lo van encontrando a lo largo de sus vidas académicas y en muchas ocasiones una vez empezado a ejercer alguna profesión, que por cierto por lo general no es aquella que empezaron a estudiar. Por ello es fundamental tratar de realizar prácticas profesionales tanto durante sus estudios como en el verano, dónde se puede ir probando diferentes roles dentro del sector que se está estudiando. Conocer diferentes puestos y funciones permitirá al joven darse una idea de qué es lo que le puede gustar o no el día de mañana.

Para aquellos que estudian y buscan un negocio propio, primero deben  cubrir con algunos aspectos que son claves en el desarrollo de dichos proyectos y que no nada más son la parte financiera, que cabe resaltar es una parte crucial de cualquier negocio; entre los aspectos claves podemos mencionar una tolerancia a la frustración, debido a que van a invertir muchas horas en un proyecto antes de llevarlo a la realidad; una verdadera pasión por lo que se quiere hacer, saber que se van a invertir muchas horas de trabajo antes, durante y después de ello, que se va a trabajar en días de descanso o de vacaciones y ello puede afectar con el ánimo de las personas. Si uno sabe tolerar la frustración y es apasionado por lo que hace, el tiempo y el cansancio son pasajeros. Tarde o temprano llegarán las gratificaciones.

Para poder empezar un verdadero negocio, es muy recomendable hacerles ver la importancia de primero plasmar todo en blanco y negro como algunos expertos dirían, esto es en papel o en computadora para los más modernos. Es fundamental hacer todo el proyecto por escrito para poder visualizarlo de forma general. Platicar con expertos sobre el tema, dejarse asesorar para conocer diferentes puntos de vista. En papel podemos cometer todos los errores posibles, podemos hacer todos los ajustes necesarios pero una vez invertido el primer peso, podemos tener grandes pérdidas, será mucho más complejo hacer ajustes que además ya nos van a costar dinero. Aquí debemos de llevar todas las corridas financieras para visualizar los diferentes escenarios, desde el más pesimista hasta el más optimista. Como sugerencia siempre hay que considerar al pesimista como el real, pero sin descuidar el optimista al cual queremos llegar en algún momento. Analizar los pros y contras del proyecto. Hacer pruebas de menú y degustaciones. Realizar ejercicios con diferentes estrategias que permitan visualizar lo que puede suceder en un momento dado.

Uno de los ejercicios más productivos es comprar el mismo producto que yo quiero ofrecer y el de la competencia y hacer una cata ciega con mi producto ante clientes y que ellos determinen cuál es el mejor. Es una forma dura y sencilla de enfrentar nuestro producto a los estándares de la clientela. Inviten a sus amigos y familiares a una degustación de un producto elaborado por ustedes y al mismo tiempo pongan el mismo producto de otras dos o tres competencias y esperen los resultados. Eso les puede dar un gran panorama real de cómo están sus productos. Recuerden que el principal error de un negocio es seguir nuestro ego, sin ver lo que a los verdaderos consumidores les puede gustar o no.

A lo largo de estos años en la academia he visto pasar muchos proyectos. Proyectos que si uno tuviese la oportunidad de hacerlo suyo ya lo hubiéramos hecho, ya que son proyectos totalmente viables y que lamentablemente por desidia en muchas ocasiones no se han llevado a la realidad. Hay que entender que no hay proyecto malo, hay malas decisiones que van a llevar a que los proyectos no tengan el alcance que se quisiera tener. Todos los proyectos bien desarrollados y bien ejecutados pueden ser garantía de éxito. Pero existen otros proyectos de los cuáles quiero escribir hoy y que se han llevado a la vida real después de pasar por varios contratiempos y por lo mismo quiero enviar un mensaje a los jóvenes de que no tengan miedo a realizar el proyecto de su vida, que se animen a poner en práctica todo lo que han aprendido. Vale la pena desvelarse y arriesgarse, pero siempre con el apoyo de las personas que les pueden dar buenos consejos.

El primero de ellos se llama Artisan Gastronomía Artesanal, de la egresada Jimena Pérez de Olavarrieta y es una pequeña empresa banquetera con servicio a domicilio. Una empresa que se ha dado a la tarea de crear menús para empresas y al mismo tiempo sirve pequeños banquetes de diferente índole. Al principio del proyecto se tuvieron que afrontar varias inclemencias en dónde había piedra tras piedra en el camino. Un camino que por cierto no fue tan sencillo de afrontar debido a la complejidad del mismo proyecto, siendo en su momento algo totalmente innovador. Un proyecto que en papel lucía fácil pero en la operación mucho más complicado. Habría que hacer las primeras pruebas para poder tener un parámetro y saber si seguir adelante o no.

La egresada tuvo que afrontar una serie de obstáculos que se le fueron poniendo en el camino, desde que era un proyecto académico que representaba cierta complejidad hasta la aplicación en operación del mismo. En la parte académica el tener que entregar lo investigado en tiempo y forma, en dónde el tiempo jugaba una gran limitante, era mucho trabajo de investigación para poco tiempo; hacer los ajustes que cada uno de los asesores le iba marcando, tomando en cuenta que cada uno de ellos desde su área de expertice le hacía sus observaciones, hacer pruebas de menú – platillos – bocadillos, de cada una de sus ideas para ver cómo se podían ir adaptando a cada uno de los segmentos de mercado. El tener que usar la cocina de su casa para poder iniciar con sus preparaciones hasta el contar con apoyos de ciertos contactos, que le pudieran proveer de aquellos insumos necesarios para poder ofrecer un servicio completo y que le permitieron manejar precios adoc a un primer mercado, que le pudo abrir las puertas a lo que es hoy en día, una empresa seria y con un extraordinario concepto tanto banquetero como de servicio. Desde mi perspectiva un gran concepto que puede pelearle a cualquier concepto de servicio a domicilio.

El segundo de ellos se llama Pan – tástica, de la egresada Marimar Collado. Un proyecto que inició como un proyecto de titulación hasta lo que es hoy en día, una panadería que inicia sus operaciones dentro de unas semanas, pero ya con una clientela muy interesante y que de seguro le hará una gran competencia a las otras panaderías artesanales de la ciudad. Esta idea surge en Marimar al haber realizado sus prácticas profesionales en Barcelona, España directamente en una panadería – repostería. Sus prácticas le hicieron ver su suerte, ya que tuvo que pasar muchos inconvenientes, pero que al final del período le dieron un panorama real de lo que ella quería.

En la primera parte del proyecto, Marimar estaba trabajando al lado de su amiga Michelle. Junto a ella realizaron este proyecto en papel, sacrificando muchas horas de sueño para poder cumplir con los estándares establecidos por la academia. Tuvieron que hacer pruebas de su panadería y como en la vida usaron a la familia y a sus profesores como conejillos de indias. Con ello pudieron ver la viabilidad de sus productos teniendo que hacer ajustes a las recomendaciones recibidas. Algo que a la larga funciona de maravilla, debido a que son ellos, los expertos en diferentes temas – áreas que les pueden dar las mejores opiniones posibles. Al final del día la decisión es de ellos y de ellos es el éxito o fracaso, aunque como parte del claustro académico siempre queda el gusanito de haber podido intervenir con una u otra idea y evitar la famosa frase, se los dijimos en su momento.

Al igual que Jimena, Marimar tuvo que iniciar con sus operaciones en la cocina de su casa, en dónde por cierto tuvo que remodelar en gran parte la cocina de la misma, ya que su proyecto empezó a generar una demanda que la obligaba a requerir de un mayor espacio. Hoy de la mano de su socio, está a punto de iniciar formalmente con su panadería artesanal, que desde una perspectiva personal puede llegar a tener un gran éxito. Tanto Jimena como Marimar, han convertido su “casa” en su oficina, desde dónde planean todo lo administrativo y operativo de la empresa. Algo que siempre funciona es pedir el apoyo de otros ojos, que pueden ver aquello que nosotros ni nuestras amistades o familia cercana ya no suelen ver.

En ambos casos su primer gran mercado era la familia. Muchos dirán que fácil es atender a la familia, pero en realidad es todo lo contrario. La familia es mucho más crítica que los demás clientes. Aquí lo interesante es poder analizar cada uno de los comentarios que externan los integrantes de la familia, ya que ellos son los que empiezan a realizar las primeras ventas, contactando a sus hijos con las amistades. Por ello estos primeros contactos son cruciales en el desarrollo de los diferentes proyectos.

Disney decía “Piensa, cree, sueña y atrévete”. El que no arriesga no gana.

Una reflexión en “¿HAY SUEÑOS HECHOS REALIDAD PARA LOS MILLENNIALS?”

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