IMPROBABLES: CUANDO HABLAN LAS LETRAS CON LA PINTURA

IMPROBABLES: CUANDO HABLAN LAS LETRAS CON LA PINTURA

Darle rostro a lo invisible, era la búsqueda en común de la escritora Vicky Nizri y de la pintora Marianela De La Hoz, quienes llevaron el lenguaje artístico de cada una, a formar una antología llamada Improbables.

Se trata de una compilación de 28 cuentos cortos y pinturas que resulta ser un intercambio epistolar o un diálogo entre las autoras y amigas; esto porque la obra fue desarrollada cuando Vicky hacia un cuento y lo mandaba por mail a su amiga Marianela para compartirlo, quien le contestaba a su vez con una pintura que ya tenía hecha y que consideraba, reflejaba sentimientos similares.

Esta especie de diálogo, continuó por más de un año: se enviaba un cuento y se devolvía una pintura, hasta que decidieron que las obras deberían de darse a conocer de esa manera; es por ello que Improbables, publicado por Ediciones Acapulco, en la Serie N, es un libro de coincidencias en donde las dos autoras se hermanan en una pluralidad de temas cuyo hilo conductor es un tránsito entre la turbulencia y el desamparo.

El lector de esta obra podrá encontrarse con personajes como viejos olvidados y estorbosos, mujeres que deambulan entre la locura y la cordura, un ama de casa abnegada que se concede un momento de privacidad, una pareja sordomuda que discute a gritos, un niño en busca de un cenzontle; todos compartiendo el desamparo y respondiendo al desasosiego de sus creadoras, que develan lo imperceptible: lo etéreo engullido por lo cotidiano.

“Dedicamos este libro a lo improbable, es decir, a lo que no se puede probar. A un espíritu vigilante. A las teologías negativas. A una poesía anhelada, de lluvias, espera y viento. A un realismo que agrave en vez de resolver, que designe lo oscuro, que considere la claridad como luz que desgarra”, comentaron las autoras.

La improbabilidad de Vicky Nizri

La escritora mexicana Vicky Nizri, explicó para la Revista Kulte’ que en realidad nunca imaginó que el resultado de este divertimento epistolar, terminara materializado en un libro al que algún crítico calificó como: “una joya editorial”. “Ha sido una de las experiencias más emocionantes y satisfactorias trabajar con Marianela en este proyecto”, dijo.

Con referencia al proceso creativo, relató que en general, es de una soledad inaudita. “Es un encuentro, a veces destemplado con uno mismo y con lo que uno necesita decir o delatar. Así que encontrar un alma gemela es como sacarse la lotería. Por lo que creo que el proceso se dio gracias a esta empatía y al profundo respeto mutuo con el que trabajamos”.

Al preguntarle ¿Qué sintió al recibir esa respuesta pictórica de Marianela y las subsiguientes? La escritora nos comparte: “Fue la confirmación de una intuición muy poderosa. Desde el momento que Marianela y yo nos conocimos, supimos, sin saberlo, que nuestras vidas quedarían enlazadas para siempre. En aquel momento jamás sospechamos que sería a través de la realización de nuestro libro.

Y finalmente, sobre la profunda similitud entre las pinturas ya existentes y los cuentos, nos comenta que hay varias de ellas que la estremecieron no sólo por el extraordinario oficio de Marianela, sino por la concordancia temática. Entre otras, las pinturas que acompañan a: Dorado amanecer, Zoraida, Realismo mégico, Amor no es lo que te imaginas, Bien cazados y Los invisibles.

La improbabilidad de Marianela De La Hoz

Por su parte, la pintora Marianela De La Hoz, también habló con la Revista Kulte’ sobre su libro y explicó que un día como otros, Vicky tuvo a bien enviarle uno de sus cuentos inéditos intitulado “Un solo beso”

“Después de leerlo y con la emoción a carne viva, sin mucho pensar, con mucho sentir, de manera casi inmediata, la reacción de mi cuerpo y mi cabeza fue contestar no con palabras para expresarle lo que su relato me había provocado, sino con la imagen de una de mis pinturas guardada en el archivo de mi cerebro y en el de mi computadora. Mi pintura ‘Los celos lo hicieron convertirse en un hacedor de jaulas’, en donde un hombre con cuchillo en mano, guarda receloso la cabeza de una mujer metida en una jaula”, explicó De La Hoz.

“La pintura enviada no ilustraba literalmente el texto leído, era sólo una manera diferente de hablar sobre el mismo tema. En este caso los celos, la inseguridad, el querer poseer al amado”, detalló.

Asimismo, al preguntarle si en algún momento se dificultó dar respuesta pictórica a algún cuento, explicó: “A veces temí no poseer la magia de la respuesta espontánea e inmediata pues si hubiera tenido que pintar algo especial después de leer  la historia, el resultado no podría ser el mismo. Por fortuna siempre hubo una imagen para cada cuento.”

Marianela detalló que la maravilla de este trabajo colaborativo fue que cada pintura y cada relato responden al mismo tema, a la misma visión; y fue sorprendente sin duda que 28 imágenes respondieran tan bien a 28 relatos. “Este libro que presentamos es la conjugación palabra e imagen, fruto de una viva conversación, acabó construyendo un proyecto diferente. Improbables no es un texto ilustrado, es un libro en donde, dos mujeres, dos disciplinas artísticas, dos historias vitales similares, dos propuestas conversan, se acompañan, se hermanan”, dijo.

¿Existen las coincidencias?

Marianela De La Hoz comparte con nosotros una vivencia que dejamos a manera de cierre, para danos cuenta la magia que lleva consigo Improbables y que se refleja en la amistad y quehacer artístico de ambas autoras:

“Teníamos muy poco tiempo de habernos conocido y presentaba yo una exposición en el San Diego Museum of Art, así que invité a Vicky a conocerla. Se trataba de un altar dedicado a la figura de Eva, pintando mi visión e interpretación sobre la misma como la primera mujer sobre la tierra, tratando varios de los temas que forman parte de la “ideología de género” que existe dentro de nuestra cultura.

En mi interpretación, tomé la figura de Lilith como la parte obscura de Eva, su sombra, parte creativa y liberadora.

Lilith es una figura legendaria del folclore judío, de origen mesopotámico y es considerada como la primera esposa de Adán. Lilith se reveló exigiendo el mismo estatus que el hombre; al no ser escuchada y al no aceptar su papel secundario, abandonó a Adán siendo castigada y condenada a convertirse en una figura demoníaca, seductora, consumidora de hombres y asesina de bebés.

Ese mismo día Vicky me regaló su novela “Vida Propia” y “Lilith la otra carta de Dios” ¡Lilith! Nuestra primera gran coincidencia”.