LAS PALABRAS MÁGICAS: POR FAVOR, GRACIAS Y DISCULPE USTED

*Por Alexander Scherer Leibold

La relación entre el consumidor y los colaboradores que brindan un servicio cada día es mucho más complicada, pues diversas son las razones que interfieren en la manera de brindar un servicio en las diferentes empresas, pero sobre todo, en la forma de relación que se tiene entre uno y otro.

Existen empresas que se desviven por sus clientes y otras que no les interesa en lo más mínimo, pero que de todas maneras quieren que éste les compre. Por su parte, también hay una gran cantidad de clientes que les gusta ser bien atendidos y son abiertos, además de otros muchos que les gusta exigir un servicio a su gusto pero de mala manera.

Nos queda claro que las empresas buscan vender lo más que puedan, para con ello sobrellevar todos sus costos y poder tener sus ganancias, ya que la situación actual que se vive en el mundo no es sencilla y en éste 2018, se enfrentarán a grandes retos.

Lamentablemente, en un rubro que las empresas  buscan reducir al máximo sus costos, es en la capacitación del servicio de sus colaboradores a los clientes. Por lo mismo, se deben de ejercer condiciones que permitan que el servicio independiente de ello, mejore cada día y para ello un aspecto clave es el consumidor, que con el paso del tiempo  se vuelve más exigente con, o sin razón.

La pérdida de los modales

Vivimos en una sociedad en dónde estas tres pequeñas frases o palabras cada día se escuchan menos: Por favor; Gracias y Disculpe usted. Cada día, nuestra sociedad tiene peores modales y peor educación.

Esto es gran medida se debe al descuido o poco interés de los padres de educar a los hijos, de las escuelas que no les interesa si los alumnos son educados o no y de la sociedad, porque es indiferente a la forma en la que se habla o comunica la gente.

Esto es perjudicial, porque está claro que en una sociedad educada, la comunicación es mucho más fluida que en una sociedad en dónde poca atención se le da a este tema.

Generaciones van y vienen. Cuando uno tiene una charla con una persona mayor, ésta suele inclusive hablarle de usted, algo que en la actualidad ya casi no se escucha. Al igual, cuando uno convive con jóvenes adultos o imparte clases en maestría o doctorado, al profesor por lo general se le habla de usted, pero en licenciatura y en los niveles básicos se le habla de tú a un profesor.

Ambas son correctas siempre y cuando se maneje con respeto. Cada vez existe una mayor utilización del tú, pero algo que no se debe de perder es el respeto hacia los mayores y en las diferentes jerarquías que existen dentro de una empresa. Por supuesto que el respeto se gana, no se impone, pero está en uno el darse a respetar tanto como consumidor como colaborador.

Actitud de clientes y servidores

Existe una gran polémica entre las personas que dan un servicio y aquellas que lo reciben. Pareciera ser que quienes reciben un servicio pueden exigir recibirlo de la mejor manera simple y sencillamente por el “derecho” de pagar por ello y hasta cierto punto tienen toda la razón, pero hay un aspecto fundamental que depende de que éste realmente sea excelente: el comportamiento y actitud del mismo consumidor.

El consumidor no puede llegar a denigrar a un colaborador y mucho menos jactarse de que él es superior a los demás, algo que sucede mucho en la sociedad actual. En qué términos podemos o debemos definir el ser superior a otra persona.

Tengamos mucho cuidado con ello y tratemos a todos por igual. Algo que pocos valoran es el gran sacrificio que hace el otro por darnos un servicio. Por cierto, para aquellos que se quejan de todo y que presumen que son superiores a los demás, dos pequeñas preguntas, uno, ¿Ustedes nunca se han equivocado o han aprendido de los procesos?, y dos, ¿Ustedes saben hacer el trabajo de la persona que los está atendiendo como para poder criticarlo?

Quien recibe un servicio también se encuentra obligado a ser amable y respetuoso con quien preste este servicio, por lo que pedir las cosas “Por favor”, es clave en el desarrollo del servicio prestado. Además, posterior al servicio recibido, creo que es clave que se dé las “Gracias” , independientemente de qué tan bueno o malo haya sido. Mientras no seamos educados con las personas que nos brindan un servicio, éste por lo general nunca será excelente. Por lo mismo, tratemos a quienes nos atienden de la misma manera en cómo queremos ser atendidos.

Calidad humana

La relación colaborador – cliente debe de ser una relación de calidad y humana. Ambos se merecen respeto y no porque uno pague crea que pueda insultar o gritar o hablar de mala gana al colaborador. Las relaciones humanas en sí son bastante complejas, como para que el servicio que se presta sea aún más complicado. Debemos entender que a la hora de prestar un servicio existen muchos factores que pueden hacer que éste sea muy bueno o muy malo y en ocasiones ni siquiera depende de la persona que lo sirve, más bien del ambiente que nos rodea.

Uno de los ejemplos que más me ha llamado la atención, es la forma de responder de un mesero /y un recepcionista en Sudáfrica. Cada vez que un cliente solicitaba algo, éste le daba las gracias por la solicitud. Era muy curioso el caso, ya que ante cada petición, había un gracias y posteriormente un de nada.

Una vez que nos pusimos a investigar, el personal nos comentaba que daban las gracias a cada solicitud, debido a que gracias a ello, ellos tenían un trabajo que realizar, de lo contrario, no tendrían nada qué hacer. Desde mi perspectiva una gran lección que podemos asumir perfectamente en México. Siempre y cuando el cliente que recibe un servicio también aprenda a dar las gracias cuando le hayan brindado un servicio.

A los colaboradores pareciera ser muy complicado dar las gracias al cliente por haberle consumido, algo que creo que se puede aprender y poner en marcha de manera inmediata para poder entablar una mejor relación con nuestros clientes. Debemos romper con ciertos paradigmas que tenemos y hacer del servicio un verdadero arte. Por cierto todos damos un servicio y a todos nos gusta que nos den las gracias por aquello que hicimos y sobre todo cuando lo hicimos muy bien.

Otro aspecto que cuesta mucho trabajo, es aceptar cuando uno se ha equivocado, tanto por parte del colaborador como del consumidor. El poder decir “Disculpe usted” en ambos sentidos, debe de ser el primer paso para poder recibir un extraordinario servicio posterior, debido a que es muy importante, necesario y justo aceptar cuando uno se haya equivocado.

Es clave hacer entender a todos que se está trabajando con personas y éstas se pueden equivocar. Lo peor y que va a llevar a grandes conflictos es el simple hecho de no aceptar nuestros errores. ¿Quién no se ha equivocado en esta vida? ¿Quién no ha tenido un mal día y por ello atiende mal a las personas? Existen muchos factores que llevan a un mal servicio, pero por lo mismo es muy valioso a reconocer cuando uno se equivoca y pedir disculpas. Si uno aprende a pedir disculpas la relación entre colaborador y consumidor será mucho más sencilla.

Cuando hablamos de servicio, se requiere de al menos dos actores, y cada uno de ellos es responsable de un buen comportamiento y un respeto al trabajo de cada uno de ellos. Respetemos el trabajo de todos. Realmente sabemos lo complejo que es estar en el puesto de la persona que nos atiende. Todos los puestos tienen su complejidad y aquellos colaboradores que se quejan de todo, nada más analicen lo complejo de su trabajo y piensen si alguien no se ha quejado de su trabajo. Es exactamente lo mismo.

El cliente debe de entender que entre mejor actitud tenga, mejor servicio recibirá. Es una constante escuchar que el cliente presume que tiene una cierta educación o estudios y que el colaborador que lo atiende no la tiene. Con mayor razón los clientes que de ello presumen, deberían de tener un mejor comportamiento con quien le brinda un servicio, y puede decir sin problema alguno las palabras mágicas. Por lo general quienes “no tienen estudios” son mucho más penosos y no les gusta verle a la cara a los clientes y por lo mismo les da pena quedarle mal al cliente, y curiosamente ellos por lo general son mucho más educados que aquellos que “tienen cierta educación”.

El tenerlo “todo” no quiere decir que se puede hacer lo que uno quiera. Las reglas y los protocolos están escritos desde hace muchos años. La educación siempre ha existido y siempre nos la han enseñado, nuestros familiares y en las escuelas. La sociedad y la vida que llevamos han roto con todos estas enseñanzas. Tengamos cuidado, ya que el poco respeto que le tengamos a la gente en su día a día, podrá llevar a serios problemas a la hora del servicio y el único real afectado será el consumidor que vivirá una mala experiencia.

Otra de las características más inusuales, es tratar a la persona que lo atiende como un extraño. Puede ser cierto que a la persona que me atiende no la conozca, pero por lo general cada uno de los colaboradores que a uno atiende llevan un nombre, por lo que el hablare por su nombre, es una forma muy buena de poder ser atendido de una manera mucho más personalizada. Por algo existen los gafetes en los colaboradores para conocer sus nombres. Hagamos que ellos se sientan orgullosos del servicio que nos están dando para que nosotros podamos disfrutar de una gran experiencia.

Es gratis ser amable

¿Para poder decir “Por favor” y “Gracias” tenemos que sacar de nuestra cartera dinero? ¿Cuesta algo decir estas palabras? Si no tiene un costo, ¿Por qué no las utilizamos? Si ustedes vieran como estas dos palabras cambian la forma de ver las cosas, les juro que las utilizarían más seguido.

La complejidad de los servicios es cada día mayor, por su parte el consumidor se vuelve más exigente ya que posee más información y la compara con sus otras experiencias y por el contrario, las empresas quieren vender cada día más y utilizan las estrategias más inusuales para poder lograrlo. Lo más complejo e importante en ello, es que en medio se encuentra el servicio que se va a prestar entre ambos actores. Entre más cálido sea éste más sencillo será, pero para ello se requiere de una actitud adecuada de ambas partes.

Para poder utilizar estas palabras se debe de tener una educación adecuada, esto es humildad antes todo y una actitud que permita poder recibirlas y utilizarlas. No sirve de nada, hacer como que nos importara y al final del día ser igual que siempre. Que nos importen los demás y veremos como nuestras experiencias serán mucho mejores.

Maestro Alexander Scherer Leibold*, Coordinador de la Licenciatura en Gastronomía, de la Universidad Anáhuac México ascherer@anahuac.mx

30 reflexiones en “LAS PALABRAS MÁGICAS: POR FAVOR, GRACIAS Y DISCULPE USTED”

  1. Creo que como dice el artículo es muy importante decir palabras tan sencillas como lo son “por favor” y “gracias”, son palabras que aunque sean sencillas de decir, muchas personas no las dicen porque dan por hecho o que la otra persona ya lo sabe o porque es la obligación de esa persona atenderles bien, independientemente de si el consumidor las dice o no, la atención por parte del personal debe ser buena pero diciéndolas puedes mejorar incluso más el servicio y mejorar el día que está teniendo el personal. A nadie le quita nada decirlo y puede mejorar la interacción entre cualquier persona.

  2. Alexander,
    Me parece sumamente interesante el enfoque y la importancia que les das a las tres palabras por favor, gracias y disculpe usted. Al igual que tú, creo que estas tres palabras pueden cambiar totalmente la comunicación, el servicio y la perspectiva. Creo que la calidez efectivamente cambia las relaciones y la forma de percibir el servicio. El hecho de que alguien te reciba con la mejor actitud y tú, respondiendo de la misma manera te hace sentir cercano, como si no fueras un extraño. Efectivamente éste año 2018 los servicios se han vuelto un tema cada vez más complejo y año tras año seguirán apareciendo más retos y cambios. Es por eso que no debemos olvidar que la tecnología y los avances nunca van a poder remplazar ni sustituir la calidez humana, una sonrisa o un saludo. Como mencionas, las empresas buscan distinguirse pero se contradicen al eliminar la capacitación del servicio, pues lo que los establecimientos no entienden es que no solo venden un producto, sino que el valor agregado del servicio es también parte de la experiencia. Por último, me gustaría felicitarte porque no es fácil hablar de éstas tres palabras y además darle un enfoque tanto al colaborador, como a las empresas, como al mismo consumidor. Lo que más me impacto fue que hablas del papel del consumidor, explicas que su actitud es sumamente importante para lograr brindarle el mejor servicio posible. La combinación perfecta para lograr un servicio de excelencia = Calidad + calidez.
    Saludos!

  3. En mi opinión, este artículo es muy bueno porque más allá de hablar sobre la calidad en el servicio o la mejor manera de tratar a los clientes, habla acerca de algo que muchas personas olvidan; la calidad humana y la educación. Para mí, estos dos conceptos son lo que le dan valor y significado a la relación que tenemos con otras personas, ya sea en un ámbito de servicio o en un ambiente social y cotidiano.
    La mejor convivencia se basa en el respeto y la amabilidad, y si todos entendiéramos eso, nuestras relaciones e interacciones con los demás serían mucho más amenas.
    Me gusta mucho la parte en la que recalca que las “palabras mágicas” son gratis, no nos cuesta nada aplicarlas, en mi opinión, esas palabras deben ser de las más usadas en nuestro vocabulario, especialmente cuando estamos recibiendo o dando un servicio.

    1. Muchas gracias por tu comentarios Valeria. Al final creo que también es obligación de quiénes recibimos el servicio, de dar las gracias y por favor.

  4. El articulo es muy interesante porque habla sobre los modales que debe tener una persona hoy en dia mucha gente ha perdido esos valores , ya no dan gracias ni porfavor , y esto es tambien por la educación que los padres le dan a sus hijos en casa .

    Son muy importantes estas palabras porque te están dando un buen servicio y por lo menos lo único que tienes que hacer es dar las gracias ser educado y por flojera o porque la otra persona piensa que es su obligación darles el servicio no lo hacen . Pero no les quita nada son palabras muy sencillas y esto tambien va a ayudar a mejora la interacción entre el que esta ofreciendo el servicio y el cliente.

    1. Muchas gracias Jessica por tu comentario. Así es, es parte de la formación desde casa. Si la obligación de la persona que nos sirve es atendernos muy bien, nuestra obligación como consumidores es pedir las cosas con por favor y dar las gracias.

    1. Muchas gracias Daniela por tu comentario. Puede ser que sea muy repetitivo, por alguna razón debe ser. Mi pregunta sería, si es una buena idea, por qué la gente no usa esas palabras?

  5. Indiscutiblemente nuestra sociedad mexicana carece de respeto entre compatriotas, es verdad que la educación comienza en casa, pero eso no justifica que siendo adultos nos comportemos de la misma manera.
    Por otra parte, es verdad que las personas que nos brindan un servicio de están sujetos a la regla de atendernos cordialmente “, pero ¿todos los clientes hacen el esfuerzo de agradecer el buen entusiasmo con el que se nos trata?, es verdad que es una experiencia remunerada, pero todos somos necesitamos calidez humana o una crítica objetiva, de lo contrario habrá una extinción.

  6. El artículo menciona cuatro puntos muy importantes.
    Creo que la amabilidad tiene su base en la familia; concuerdo en que las generaciones van y vienen y cada día es mas común hablar de tú en vez de usted, sin embargo, creo que el respeto no se refleja en el uso de esas palabras sino en la actitud con las que se usa.
    Esto mencionado se vincula con “no exigir buen servicio si no eres amable”; el artículo menciona como los consumidores tenemos derecho a ser bien atendidos, sin embargo, no nos exenta de tener buen trato nosotros igual. Esto se me hace básico en una buena comunicación, si hay amabilidad por ambas partes, la experiencia es mejor.
    Todos somo personas y cuando se trata del respeto, no hay diferencia sin importar de qué “lado” te encuentres. La amabilidad es gratis, es una actitud que todos podemos tomar.

    Gracias

  7. El artículo es muy bueno y estoy de acuerdo con muchos puntos, las generaciones han cambiado y la educación se ha debilitado mucho. Es fundamental que el cliente trate bien al empleado y viceversa, no se puede esperar un buen trato si se da un mal trato.

  8. Coincido con el artículo pues mucha gente cree que sólo con las capacitaciones se puede ofrecer un buen servicio. Pero va más allá de solo enseñar las partes técnicas de un trabajo, sino de ser amable con todos, por su parte el empleado debe ser respetuoso con el cliente y viceversa, para que así cada uno sepa que es valorado. Además de que los empleados sabrán que es considerado su esfuerzo y harán su trabajo de la mejor manera posible. Y que sin importar en qué situación nos encontramos debemos hacer el esfuerzo por ser educados y agradecidos.

  9. Muy recomendable leer este artículo ya que la importancia de “buenos modales” es señal de una buena educación, actualmente se ha dado un “relajamiento” en los modales que puede deberse a los padres.
    La base del civismo es la educación en nuestra sociedad. Pedir permiso, saludar con una sonrisa y tratar a la gente con amabilidad es lo que marca la diferencia.
    No debemos olvidar la empatía, el ponernos en los zapatos de los demás y como se menciona; tratar como te gustaría ser tratado.
    Debemos esforzarnos para seguir inculcando a las generaciones valores como el más importante: Respeto.

  10. Hola Alex,
    Me pareció muy interesante el artículo, ya que son esos pequeños detalles los que olvidamos cuando vamos como consumidores, como el hablarle por su nombre al que nos atiende, el decir gracias cada que nos atienden y el poder ponernos en los zapatos del otro.
    Hoy en día criticamos de todo, el como van vestidos, como nos hablan, como se mueven, como lo hacen, etc y nunca nos ponemos a pensar cómo habrá sido el día del que nos atiende o si tiene algún problema.
    Es por ello que nuestra actitud siempre debe de ser positiva hacia el otro ya seas el consumidor o el que presta el servicio.

  11. Me impresionó mucho que algo tan sencillo se pueda convertir en algo tan importante en nuestra época. Nunca pensé que algo como “gracias” y “porfavor” influyeran de esa manera en el servicio que se da tanto al consumidor como al empleado, pero tiene mucho sentido. Creo que pocas personas, al igual que yo, no están conscientes de esta parte y es esencial difundir este mensaje. Es cuestión de ser empático con el empleado ya que, como dice la lectura, cualquier trabajo implica esfuerzo. Es algo que debería de ser de ambas partes ya que el cliente tanto como el consumidor necesita un trato amable, no solo por pagar un servicio significa que tienes el derecho a dar tratos groseros.

  12. Hola Alex,
    Este artículo esta lleno de verdad pues hoy en día hemos perdido el sentido más básico en cuanto a modales. Es necesario que regresemos a decir las palabras más básicas pero importantes como por favor y gracias; a pesar de sonar muy trivial se han ido perdiendo. Al retomar estas palabras, ambas partes (cliente y empleado) fomenta que haya una mejor comunicación y por ende una mejor relación. Es necesario que cada persona vuelva a implementar estas palabras en el vocabulario de diario para que haya un cambio en el servicio.

  13. Estoy completamente de acuerdo en que para un buen servicio ambas partes (tanto el consumidor como el colaborador) tienen que tratarse con respeto para que el servicio fluya de la mejor manera y en mi opinión esto no solo se debe hacer si te dan un servicio sino en la vida diaria. Tratar como nos gustaría ser tratados.

    Pienso que el artículo se podría resumir en dos palabras: Respeto y educación que como dice el artículo, por ninguno de estos tenemos que pagar.

  14. Parece ser entonces que el origen del problema, como bien aseveras, se encuentra en la educacion. No creo que el problema sea una “falta” de educacion, pero si una forma diferente de aprender.

    La educacion formal ya no es la fuente primaria de informacion y conocimiento, de forma cada vez importante ese puesto le pertene al internet y a las redes sociales. En estas platafromas la gente habla y actua de manera diferente ya que se comunican sin ver a la otra persona, de manera que se tiende a abandonar convenios sociales de respeto a cambio de eficientar y agilizar la comunicacion.

    Este nuevo fenomeno con la que las nuevas generaciones crece afecta en consecuencia las dinamicas sociales en el mundo “real” cuando deben comunicarse con personas frente a frente, a menundo fracasando en conseguir lo que buscan.

  15. Me ha parecido un artículo sobre un tema que para muchos puede ser “obvio” e innecesario ya que nos habla sobre modales que debemos tener desde que somos pequeños; pero que efectivamente, como dice la lectura, a muchos se nos ha olvidado o solamente los decimos cuando “se nos da la gana”.

    Es cierto que muchos padres han olvidado enseñar esos modales a sus hijos e incluso las escuelas, sin embargo creo que también es algo que influye en nuestra actitud hacia nuestro día y la manera en que la reflejamos a los demás. No considero justo que ese sea un factor que influya en la manera de tratar a los demás.

    Por último, me gusto mucho el ejemplo que se dio sobre el camarero que agradece, ¡esa es la actitud! Una de agradecimiento constante y de actitud positiva hacia la oportunidad que tenemos de vivir, de trabajar y de consumir,

  16. Esta claro que vivimos en una sociedad mucho más compleja. Pero independientemente de eso, creo que las normas morales nunca se pierden más si se olvidan por mucho factores, uno de ellos es la prepotencia, la cual se podría ver mucho más del lado del consumidor. Este articulo me ayudo a recordar un dicho “trata a los demás como quieres que te traten” y eso resume todo este articulo. Yo creo que si uno quiere tener una buena experiencia en el servicio de “x” lugar tiene que poner su parte como consumidor, y lo demás se dara por añadidura.

  17. Desde mi punto de vista, hoy en día el respeto a las personas mayores como el respeto a las jerarquías se a perdido, considero de suma importancia retomar estas estas tres palabras en nuestro vocabulario, sin duda alguna las personas que ofrecen el servicio también son seres humanos y aunque se busque la excelencia en el servicio ofrecido, cometen errores como cualquiera, sin dejar de lado la aceptación de los mismos. No hay que perder de vista la parte de trata como quieres ser tratado pues puede llegar ha ser clave ya que esto ayuda a que todo sea reciproco es decir ser empáticos .

  18. Me gustó mucho este articulo y estoy totalmente de acuerdo porque me parece indiscutible este tema, creo que sin esas tres palabras un servicio es incompleto y a pesar del tono puede ser grosero. Desde el enfoque de México me parece muy triste porque es muy cierto que la gente ya ha olvidado como dirigirse a su mayores y eso no debería de pasar por mas cercanos que sean. Aquí la frase esencial es “trata a los demás como te gustaría ser tratado”, si yo llego a un lugar para ser atendido de buena manera lo que debo hacer es atender igual o aún mejor. Lamentablemente es muy difícil enseñar esto en casa ya que no todos recibimos la misma educación lo que hace que siempre van a estar este tipo de problemas, es necesario saber como cambiarlo. Si estas palabras existen y una buena actitud la relación entre el consumidor y el colaborador puede ser satisfactoria para la propia empresa, es indispensable dejar los problemas de casa en casa y la mejor actitud mas imagen en el trabajo, esto hará de un lugar mas pacifico. No importa cuanto ganes, de donde eres y en donde vives siempre hay que tratar a la gente con respeto y tener en cuenta estas tres palabras mágicas.

  19. Es verdad que en la sociedad de hoy es cada vez mas raro encontrarte a alguien que sea educado y cortes al momento de tratar con la gente. Y a causa de esto pues claro, el servicio igual ha bajado su nivel de cortesía pero esto no solo es culpa del cliente si no también del que atiende al cliente. Yo no puedo comentar en contra de las personas que le hablan a la gente de “tu” porque yo soy de esas personas y tengo que admitir que puedo hablarle a la gente por “usted” pero no se si no lo hago porque soy una persona que le gusta romper como ese hielo que hay al momento de decir usted o que de verdad se me olvida. Pero me desvíe un poco, no puedo soportar ver a un comensal o cliente que trata mal a la persona que le proporciona un servicio con el afán de molestar o solo para intimidar. Esas personas no tienen inteligencia emocional y lo peor es que hay personas a las cuales si les afecta lo que se les dice. Es lo único malo de proporcionar un servicio, tienes que prepararte mentalmente porque alguien siempre te va a gritar o te va a decir cosas que uno no merece, y todo esto por gente que cree que con el simple echo de que son empresarios o que están “pagando por el servicio” se sienten superiores a todos y que deben de tener el control sobre la situación.

  20. En mi opinión creo es básico y obligatorio para cada empresa darle la mejor capacitación a sus empleados sea cual sea su costo, hoy en día existen tantas técnicas y estrategias que no hay pero que valga para no hacerlo como empresa. Más cuando estás esperan tener la penetracion adecuada y esperarada en el mercado.
    Hoy en día la educación básica y valores se han perdido en toda la sociedad, tanto en los que dicen que tienen y saben, y los que sirven en este caso. Enseñarle al que sirve tener el raport y tacto adecuado con el poder de las palabras harían que nos sorprendiéramos con la respuesta de los comensales, más cuando es el caso de uno difícil.
    El trato a la persona en cualquiera de los servicios que ocupamos día a día hace que el cliente quiera regresar.
    Todos somos iguales por ende todos debemos tratarnos con la misma educación, respeto y sobre todo como nos gustaría que nos tratarán.

  21. Estoy de acuerdo de que en la sociedad de hoy en día se ve menos la eduacación ( porfavor y gracias) de las personas, y las personas son mas prepotentes en el momento de proporcionar un servicio. Esto esta mal porque las personas creen que por pagar por comer o hospedaje estan pagando por un excelente servicio y creen que por eso pueden no ser educados que es una falta de respeto y eso modales se esta perdiendo últimamente.

  22. Estoy totalmente de acuerdo con que los modales son la base de una educación.
    De ambos lados (empleado o cliente) debemos tratar de buena manera a las personas, no por ser el cliente debemos de menospreciar a los empleados y no por ser empleado podemos ser mal educados con los clientes. Es necesario llevar una buena relación cliente-empleado y viceversa.
    La verdad no nos cuesta nada tener calidez, ser amable es gratis y es algo que todos lo podemos a hacer.
    Nos tenemos que poner en el papel de los demás y no hacer lo que no te gustaría que te hagan.

  23. Estas palabras tienen un gran impacto y un enorme poder. Las palabras mágicas, Por favor y Gracias, abren muchas puertas. A veces, comunicarte asertivamente es complicado. Me pasa continuamente, muchas veces no resulta fácil encontrar palabras que expliquen tus ideas sin herir o molestar al destinatario. En esos casos, Por favor y Gracias suelen ser comodines de mucha utilidad.
    Por favor y gracias, algo que también se va perdiendo en las relaciones profesionales. Muchas veces, ni siquiera hace falta decirlas explícitamente, basta una sonrisa o un gesto de agradecimiento. Sin embargo, la mala educación triunfa. El respeto y la amabilidad con el cliente, o tu compañero de trabajo están en desuso. Triunfa la idea que es mejor pedir perdón que pedir permiso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *