LOS POSIBLES PROBLEMAS QUE ENFRENTA LA RESPONSABILIDAD SOCIAL

Por Alexander Scherer Leibold*

Año con año, el número de empresas que buscan certificarse con el Distintivo de Empresa Socialmente Responsable incrementa. Es muy reconfortante ver el número de empresas que se están sumando a esta causa, de ser socialmente responsables con todo lo que nos rodea.

Como dato estadístico es muy interesante el ver todo lo que se está haciendo en pro de nuestro alrededor, claro que con la salvedad que somos nosotros mismos los que hemos puesto a este mundo como está actualmente. No hay nadie más culpable de ello que nosotros los seres humanos. En el tema de la responsabilidad social, los principales ejes que se están “atacando” son los aspectos ambientales, los socioeconómicos y el factor social, esto es el ser humano.

Hace 18 años que el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) inició con un proyecto de otorgarle a las empresas la posibilidad de poder lograr tener el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR). Un proyecto que al día de hoy ha sido muy productivo y que año con año el número de empresas participantes va incrementando. Un proyecto que ha tenido una gran iniciativa y que en algún momento debería llegar a ser obligatorio para todas las empresas.

Es muy interesante leer lo que el CEMEFI publica en su página oficial y entre la información importante se encuentra un decálogo, que en las empresas debería ser una obligación.

Si revisamos éste decálogo que está establecido por la ESR, nos daremos cuenta que los primeros objetivos están enfocados a la sociedad y su bienestar. La importancia y el respeto a los derechos humanos “está por encima de las demás acciones”, sin menos preciar a las mismas.

Por supuesto existen objetivos en pro del medio ambiente, el apoyo a causas sociales, así como el desarrollo de las comunidades y los aspectos socioeconómicos. Todo ello es muy importante, pero si en algo estamos muy cojos y  tenemos que trabajar: es en pro de la sociedad. Una sociedad que ha sido muy golpeada por nosotros mismos y que siempre termina pagando las consecuencias de todas nuestras decisiones y/o acciones.

Impacto al medio ambiente

Es muy cierto que la gran mayoría de las empresas que se encuentran ya con un distintivo de ESR, están preocupadas y ocupadas con todos los pormenores que están sucediendo en los últimos tiempos, en cualquiera de sus áreas.

Si uno revisa las estadísticas en general de lo que está sucediendo en el mundo, en nuestro entorno a los sucesos medioambientales que se han suscitado en últimas fechas, la gran cantidad de basura que se genera día a día, del desperdicio de alimentos que se generan a nivel mundial, el cambio climático que estamos enfrentando, la pérdida de agua potable en varias regiones en el mundo, nos podemos explicar perfectamente ante la gran problemática en la cual nos encontramos.

Lamentablemente pareciera ser que algunos gobiernos, empresas y en especial las personas no estamos conscientes del gran daño que estamos causando y el problema que vamos a tener que enfrentar en unos años. Creo que seguimos bajo el lema, “mientras a mí no me suceda no me importa, que se ocupen de ello las futuras generaciones”.

En el sector turístico gastronómico no es la excepción, muchas empresas se han preocupado en cuidar principalmente los aspectos ambientales, buscando que se cuide dentro de lo más posible todo lo concerniente al cuidado del medio ambiente, creando campañas en pro de ello, tratando de crear conciencia tanto en los turistas como en los colaboradores de la empresa.

El único problema que existe aquí, es el hecho de que muchas cadenas hoteleras y hoteles individuales, siguen buscando ampliar sus capacidades e instalaciones construyendo más y más edificios y ello tiene un impacto ambiental en la zona. Sería interesante ver la postura de éstos y las acciones que van a tomar para revertir el impacto que puedan ocasionar. Si se va a afectar un área para construir un nuevo hotel o restaurante, también se deben tomar acciones para resarcir de una manera u otra el daño causado. No debemos dejar esto en manos de otros, es nuestra responsabilidad como empresa corregir el daño hecho en el ambiente de una manera u otra.

Manos a la obra

Es curioso ver como por ejemplo en Ensenada existe un viñedo, el cual fue construido encima de una serie de rocas y su dueño comentó que primero llegaron las rocas y después su empresa. El construir un viñedo que busca cuidar el medio ambiente y dañarlo lo menos posible, lo hace ser uno de los viñedos más visitados en la zona. Todo el viñedo está construido de tal manera que no han dañado a la naturaleza y sus acciones están encaminadas a cuidar el ecosistema. Cuando existe una preocupación real por el medio ambiente se pueden generar grandes logros.

Otro gran ejemplo, son aquellos restaurantes que únicamente cocinan con los productos que se dan en la zona. Han adaptado su menú a los productos locales, buscando generar el menor impacto posible. Hacen composta de los sobrantes y los reparten a los agricultores que lo pueden aprovechar en sus nuevos cultivos, además de ser un excelente abono para el campo. Otros restauranteros han optado por comprar únicamente lo que van a cocinar ese día, para evitar el desperdicio de los alimentos lo más posible.

Dentro de las principales campañas que se han generado en el sector turístico ha sido el cuidado del agua, especialmente en los hoteles, por cierto agua que se gasta en cantidades estratosféricas. Aquí se han creado acciones como el no lavar las toallas de un huésped cada día, como se hacía antes. Lo curioso es que cuando uno platica con los huéspedes, ellos comentan que en sus casas se lavan cada cierto número de días, pero que cuando ellos salen de viaje y pagan por un hospedaje, quieren que éstas se laven todos los días. Creo firmemente que se debe buscar crear una conciencia más sólida en los huéspedes. Por cierto también los colaboradores deben tener esta conciencia del ahorro y cuidar lo más posible la parte económica de las empresas.

Otro gran ejemplo es en los restaurantes y aquí el tema principal serían los buffets y el gran desperdicio de los alimentos que se genera ahí día a día. Por su parte, a los consumidores pareciera no importarles tirar la comida, al final ellos ya pagaron por ella. También a los colaboradores pareciera no importarles preparar cantidades enormes de comida sin importar si ésta al final se tira o no.

Insisto en que las empresas deberían de ser un poco más agresivas en este tema y cobrar a cada cliente un % determinado por cada vez que deje comida en el platillo, para tratar de crear una mayor conciencia en ellos y cuidar esa comida que bien distribuida puede darle de comer a personas que tanto lo necesitan. Al igual que lo puede ser en el tema del gasto de luz, a muchos les gusta dejar las luces prendidas cuando salen de la habitación.

El factor humano y social

Si revisamos las acciones que han realizado algunas empresas hoteleras y restauranteras, podemos ver que sí existe una preocupación por el tema de la responsabilidad social, pero si vemos de manera específica lo que cada uno de ellos hacen, revisamos las empresas que cuentan con un distintivo de empresa socialmente responsable y repasamos cada una de sus acciones, nos daremos cuenta que en el factor social, en el tema relacionado con el ser humano en la sociedad realmente no se está haciendo nada o casi nada.

No es posible que enfoquemos todas nuestras baterías a aspectos ambientales y económicos y descuidemos la parte esencial de toda empresa. El factor humano y social.

Tristemente pero al parecer las empresas están más enfocadas a cuidar el medio ambiente y cuidar los recursos económicos, que buscar el apoyo con la sociedad y con las personas. Insisto y entiendo que es muy importante cuidar todo lo relacionado al medio ambiente y la parte socio económico, pero las personas son esenciales en cada uno de los proyectos que se llevan a cabo.

Ellos al final del día son los que cuidan o no el medio ambiente y son los que cuidan o no los factores económicos de la empresa. Si nosotros no cuidamos a nuestro factor humano, ellos no se van a preocupar por cuidarnos a nosotros.

No sirve de nada tener acciones en pro del medio ambiente, si no cuidamos a las personas que se ocupan de ello. Ellos no van a ver el tema de la misma forma en la que lo ve la empresa, por el simple y sencillo hecho de que ellos no poseen por lo general los recursos necesarios para poder estar bien con el medio ambiente.

Ellos no entienden o no comprenden la forma en que se tira el agua y la importancia de cuidar el agua, cuando en sus poblaciones muchas veces ni siquiera llega el vital líquido y no hay quien los apoye a ellos.

O en el tema del desperdicio de alimentos, ven como la gente tira la comida, al parecer a la empresa no “le interesa” y ellos no tienen qué llevar a sus casas, ya que el mismo salario que tienen no les alcanza para ello. El gran desperdicio de alimentos convertido en dinero, puede ser una gran opción para nuevas acciones dentro de las empresas. Si cuidamos éste desperdicio podríamos alimentar a muchas otras personas más.

En fin, creo que hay mucho por hacer desde la responsabilidad social empresarial, pero sobre todo en el tema de las personas, con la sociedad. Analizar a detalle la situación que nos rodea en la zona en la que nos encontramos. Trabajar en pro de la sociedad, que al final del día, ellos son parte de nuestra empresa.

Los problemas que estamos teniendo son por nuestra culpa y pareciera ser más importante cuidar el medio ambiente y los aspectos socio -económicos que los de nuestra sociedad. Una sociedad sólida, será una sociedad que va a buscar cuidar los demás aspectos. No debemos destruir aquello que tanto nos puede dar y es la sociedad (población) en la cual se encuentra nuestra empresa.

Mi pregunta final hacia las empresas y hacia las personas responsables de llevar a cabo todo lo relacionado con la responsabilidad social empresarial sería: ¿Quién se encarga de cuidar los aspectos ambientales? ¿Quién se encarga de cuidar los aspectos socio-económicos? Desde mi humilde opinión, la respuesta sería las personas. Primero debemos ocuparnos de apoyarlas, para posteriormente ocuparnos de los aspectos ambientales y socio económicos. Analicemos qué se requiere en cada zona y con relación a esas necesidades trabajemos. Si somos capaces de destruir una zona para construir una empresa, también seamos capaces de devolverle a la comunidad un ambiente agradable que involucre cada uno de los puntos expuestos.

Dejemos de lado el hecho de únicamente ganar uno mismo y seamos conscientes de la situación que hemos generado.

Maestro Alexander Scherer Leibold*, Coordinador de la Licenciatura en Gastronomía, de la Universidad Anáhuac México ascherer@anahuac.mx

 

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