LOS PROBLEMAS QUE ENFRENTARÁN EL TURISMO Y LAS SOCIEDADES LOCALES EN LOS PRÓXIMOS AÑOS

Por: Alexander Scherer Leibold*

Constantemente escuchamos desde la Organización Mundial de Turismo (OMT) y de las diferentes dependencias locales de turismo, el gran crecimiento que ha tenido éste en los últimos años. Es cierto que ha habido un gran crecimiento en el número de turistas que visitan los diferentes destinos turísticos, tanto los tradicionales como algunos nuevos. Esto para las economías de los destinos y de los países es muy positivo, ya que la derrama económica puede ser muy bien potencializada si se hace una buena planeación.

Además el gran movimiento de turistas, permite dar a conocer al país sus grandes bellezas que tiene y lo hace ser mucho más atractivo. Año con año viajan más personas y buscan conocer nuevos destinos, sin dejar de lado los destinos clásicos que por una u otra razón siempre tendrán su gran demanda. Es genial ver el gran movimiento de personas que existe y la diversidad cultural que se encuentra en diferentes destinos. El poder convivir con personas de diferentes nacionalidades es un enriquecimiento increíble. Definitivamente el turismo puede ser el remedio de casi todos los males que enfrenta un país, aunque también es cierto, que si no se tiene cuidado, el turismo puede ser el principal destructor de la sociedad moderna. Esto es algo que posiblemente nadie quiere escuchar y pocas veces oiremos, pero en el fondo es una gran realidad a la cual nos vamos a enfrentar tarde o temprano.

El turismo y todos sus componentes (hoteles, restaurantes, cruceros, agencias de viaje, tour operadores, guías de turistas, entre muchos otros) pueden y deben ser el gran regulador de la economía de los países, por encima de cualquier otra fuente de ingreso de un país. Si se planea bien el turismo en los destinos, la generación de ingresos puede subsanar de muy buena fuente el bienestar de las sociedades. Simple y sencillamente basta con una buena planeación para ello, la cual por cierto creo que en muchos de ellos carece en gran medida o se hace como se dice coloquialmente con las patas. Pareciera ser que a los gobiernos no les interesa en lo más mínimo buscar que esta actividad tan noble sea el que busque romper con todos los males que a una sociedad le achacan.

Creo que en definitiva el turismo es la solución de todos los males de la sociedad moderna, el problema de fondo es la falta de una planeación adecuada y de un interés desmedido y desproporcionado de diferentes destinos por seguir creciendo cuándo ya no tiene hacia dónde seguir creciendo, ni la capacidad de recibir a tantas personas. Además de que existe un enriquecimiento “ilícito” de las empresas que su único interés es ver cómo hacer negocio de todo, sin realmente buscar una integración entre oferta y demanda y esto de una manera u otra afecta a las personas que viven en dicho destino y también a todos los turistas que visitan el lugar.

Uno de los principales problemas que se están empezando a presentar y que va creciendo de forma desproporcionada es el consumo de bienes y servicios que se encuentran en los destinos. En muchas ocasiones ya no se están dando abasto y esto por obvias razones incrementa considerablemente los precios de los productos, tanto para los locatarios como para los turistas. Esto está empezando a causar indignación en algunos destinos, en dónde se están presentando manifestaciones serias de los locatarios frente al crecimiento desmedido de los turistas, independiente de las otras consecuencias que se van presentando. El beneficio para las personas de la sociedad, incluyendo los trabajadores en las empresas turísticas  y los turistas no es el mismo. En entrevistas realizadas con personas de algunos destinos, comentan que ya no pueden disfrutar de su ciudad de la misma manera que antes. Para ir a restaurantes por ejemplo, tuvieron que cambiar su hora de comer – cenar para no afrontar los problemas de servicio que se suelen generar por el exceso de demanda. Por otro lado el uso de ciertos atractivos, los tratan de hacer en temporadas de menos afluencia turística, ya que comentan que resulta casi imposible ir a un museo, parque, castillo o algún otro atractivo sin tener que hacer largas filas.

Por otro lado se presenta un serio problema en la forma de actuar (comportarse) de los diferentes turistas. Parecería ser que a éstos no les interesa en lo más mínimo cuidar el orden y salvaguarda del destino al cual están visitando. Constantemente se encuentran destinos cada vez más sucios a diferencia de años anteriores. “Por favor no permitamos que los turistas sean unos cochinos y estropeen lo bonito de nuestras ciudades o playas”. Si no empezamos a imponernos con reglas mucho más severas, los destinos se convertirán en grandes basureros, simple y sencillamente vean como se encuentran algunas playas, en dónde otros turistas y locatarios diariamente recogen la basura que los otros irresponsables tiran sin importarles absolutamente nada. Es sorprendente ver como destinos tradicionales cada día están en peores condiciones (mucho más sucios) y ni las empresas locales ni  los gobiernos locales  se dan el abasto de corregir los males, ya sea por infraestructura (personal o económica) ó porque tampoco les interesa ya que ellos no son los “responsables” de ello.

Se requieren de sanciones serias y ejemplares para que las personas (locales y visitantes) respeten los lineamientos establecidos en dicha ciudad. Un claro ejemplo de ello son las multas que existen en otros países por hablar con el celular o ir tomando alguna bebida a la hora de conducir. Las multas van desde los $8,500 hasta la pérdida de la licencia al menos por un año. O el tirar las colillas de cigarros o basura en general en la calle, con multas que van desde los $2,500 hasta los $5,000.

Uno de los ejemplos más claros de cómo las cosas están cambiando, son los diferentes parques de diversiones que existen en algunos países, en dónde a mucha gente, turistas o no, no les importa en lo más mínimo dejar todo tirado y eso que tienen botes de basura a unos pasos. Además no suelen respetar las mismas reglas establecidas por el lugar y esto empieza a cansar a la gente local que tiene que ver como sus parques se van degradando poco a poco. Muy sencillo, entrar a los sanitarios y ver lo sucio que pueden llegar a ser, es algo que no es admisible. Son espacios que todos usamos y no porque exista personal que los pueda limpiar, debemos ser unos cochinos y ensuciar sin importarnos, ya que existe personal que lo hace. Algo que bien deberíamos de aprender de una cultura como la japonesa que no permiten que las cosas se ensucien, ellos mismos limpian y tratan de dejar todo en orden. Al menos lo que se puede observar de ellos en los parques, su actitud es muy admirable.

Otro ejemplo son las ciudades principales, que cada día se encuentran más saturadas de turistas y ya no nada más en temporadas altas sino inclusive en las que eran temporadas bajas. El ver en estas ciudades, que las aerolíneas y trenes no se dan abasto para trasladar a los viajeros te habla de una gran problemática en puerta. Por otro lado el uso desmedido del sistema Airbnb ha causado molestias en algunas localidades en dónde están rechazando fuertemente a los turistas. Esto es algo que en un momento u otro deberá ser mucho más regulado de lo que está hoy en día. No se trata de seguir construyendo espacios de alojamiento, creo que es tiempo de promover otros destinos poco conocidos para que la diversidad de personas de distribuya mucho más, y exista un crecimiento medido en todas las zonas.

Todas las ciudades – destinos son emblemáticos de la localidad, si no hacemos respetar cada uno de los edificios y zonas turísticas poco vamos a poder ofrecer en un futuro cercano. No toda la culpa la tiene la persona local, que además se siente muy frustrado de ver como su zona que era tranquila, segura y limpia se convierte en todo lo contrario. Es increíble tener que ver, como ciertos atractivos han tenido que ser cerrados para los visitantes, o en algunos casos restringido a cierto número de ellos al día, para evitar que se sigan dañando o que la gente los maltrate. No puedo entender como existen personas totalmente sin escrúpulos que no saben y no les interesa respetar los atractivos de una ciudad. Éstos finalmente son un reflejo de la historia de la ciudad y del país, no podemos permitir que estas cosas sucedan. Por cierto no les pidamos a los gobiernos que ellos son los responsables de salvaguardar todos los atractivos, porque simple y sencillamente no alcanza ni el presupuesto ni el personal para ello. Ellos tienen otras cosas más importantes que hacer que estar cuidando a las personas.

Definitivamente el turismo puede llegar a colapsar las ciudades y eso puede ser muy peligroso para las sociedades. Hay que tener una buena planeación y no sobresaturar los destinos con el único propósito de hacer negocio, eso traerá serias complicaciones en el futuro próximo. El turismo puede llegar a ser una mina de oro, pero si no la cuidamos ésta se acaba. Hoy en día ya lo vemos con algunos destinos turísticos que en el pasado fueron moda – tradición, y que hoy en día muy muy pocos los siguen, a pesar de que éstos tratan de hacer lo posible para reposicionarse de alguna manera u otra con diferentes promociones sin ser exitosos.

Es tiempo de empezar a poner ciertos candados de capacidades en los diferentes destinos y empezar a potencializar otros que pueden “reemplazar” o “sustituir” a los tradicionales y darles un fuerte empujón a otras localidades que también lo requieren. Es tiempo de hacer un análisis a conciencia de cuál es la capacidad que una ciudad – destino puede recibir. A cuánta gente podemos atender sin afectar a todos los demás. Es tiempo de ver más allá y no nada más al corto plazo y de manera personal.

No debemos ni podemos seguir permitiendo que los destinos tradicionales caigan en un deterioro que difícilmente pueda tener una solución en el futuro. Seamos viajeros conscientes, seamos creativos y busquemos nuevos destinos que no conocemos. Hay tanto que conocer en este mundo que la vida no nos va a dar para conocerlo todo. Por favor hagamos algo por el bien de todos.

GRA087. VALENCIA, 06/08/2016.- Miles de personas disfrutan del sol y el mar en las playas de la Malvarrosa y Las Arenas de Valencia en este primer fin de semana de agosto. EFE/Manuel Bruque

Una reflexión en “LOS PROBLEMAS QUE ENFRENTARÁN EL TURISMO Y LAS SOCIEDADES LOCALES EN LOS PRÓXIMOS AÑOS”

  1. Excelente artículo Alex, habría que estudiar y adentrar más con las empresas y estás como en su mayoría evaden responsabilidades y hacen pagar no solo al turista si no al empleado

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