MEMORIA EN LUCHA: FOTOGRAFÍA ‘SIN OLVIDO’

MEMORIA EN LUCHA: FOTOGRAFÍA ‘SIN OLVIDO’

Debemos seguir luchando porque todas las luchas nuevas, también son las viejas, son la misma”. (Pablo Tonatiuh Álvarez Reyes)

Ya lo dijo en su momento, al hablar sobre los participantes de la XVII Bienal de Fotografía ‘Anacronismo de las imágenes: Documentos y recuperaciones’, la directora del Centro de la Imagen, Itala Schmelz: los trabajos de la juventud actual, “muestran una diversificación asombrosa de técnicas, medios, soportes y dispositivos, de propuestas y modos de expresión donde destaca la reflexión sobre el medio en sí mismo”.

Los jóvenes buscan “capturar nuestro presente de maneras muy diversas. No hay en ella estereotipos, sino un caleidoscopio que deja ver a todas luces la crisis del sistema económico y político actual, así como las estructuras del conocimiento y poder que el siglo XX tuvo aún por garantes”.

“Ahora nos encontramos con un arte que busca operar fuera de los registros de la sublimación, sin metadiscursos, ni virtuosismos técnicos ni estéticos, hablar del presente y del país, sin hacer nacionalismo. Denunciar la injusticia y la miseria sin estetizarla. Fotografiar a México no como construcción de identidad, sino como pensamiento crítico”.

Los artistas tienen a la mano, desde técnicas de impresión análogas heredadas del siglo XIX, hasta medios electrónicos y redes digitales para hacer sus imágenes; también impaciencia por hacer crítica con su foto, pero ¿Eso es sencillo en México? ¿Es suficiente?

Para acercarnos más a una visión auténtica, hablamos con un cineasta, fotógrafo y periodista, que ejemplifica cómo produce y trabaja un profesional de estas disciplinas en el México actual, para cumplir su misión y vocación.

El proyecto

Se llama ‘Sin olvido’ y es un trabajo fotográfico de Pablo Tonatiuh Álvarez Reyes, que inició con el objetivo de mostrar mediante nueve montajes, algunos de los crímenes no resueltos en México, en especial, aquellos acontecidos hacia las personas más vulnerables.

La finalidad, era hacer una crítica al aparente olvido, que la sociedad en general, manifiesta ante crímenes que quedan en la impunidad, muchos de los cuales han sido amparados por la clase política; en este caso, fueron: Ayotzinapa, Acteal, Atenco, La Guardería ABC, el News Divine,  El Silbato de Mancera, o Las Edecanes; además de críticas al presidente actual y a la crisis de la educación.

Para ser exhibidas, cada fotografía se subió a redes sociales y se han tenido diversos alcances, que van de los cinco mil a los 400 mil usuarios; posteriormente, se pretenden imprimir en gran formato, para hacer una exposición itinerante en diversos foros y espacios artísticos; pero ¿Qué hay detrás de este proyecto? ¿Qué retos ha representado?

La lente de Álvarez Reyes…

“El hecho de ser comunicador enfocado al periodismo fue muy importante para mí, porque cuando llegué a la Facultad de Estudios Superiores  Aragón, quería tener un oficio, que la información le llegara a la gente con una mayor realidad, porque un periodista defiende ante todo la verdad”. De acuerdo con este artista, esos años forjaron su ideología, para luego poder enfocarse directamente al cine en la Asociación Mexicana de Cineastas Independientes (AMCI) y en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).

Y es que, la experiencia de Pablo Tonatiuh, dicta que con cuando los chicos entran muy jóvenes a la carrera de cine, no tienen mucho que contar, pues poseen la técnica, saben cómo hacer una película pero reflejan que todavía no tienen algo interno que los mueva a contar cosas personales, sociales, o que los impacte en su realidad de manera propia. “Doy gracias de que no haya estudiado cine tan joven y que primero cursara comunicación, porque me permitió formarme un saber, un interés por la gente, conocer más de mi realidad personal y social”.

¿Por qué fotografías y no cortos para ‘Sin olvido’?

“En los tiempos en los que estamos viviendo, la foto tiene más posibilidades de llegar a las personas mucho más rápido; estamos en una época de la imagen en donde todo el tiempo vemos las redes sociales, el celular y la imagen siguiente…la siguiente. Últimamente los cortos que había hecho y que subí a la red, no tenían el impacto para llegar a un público masivo porque la gente no se da el tiempo de ver videos que duran más de tres minutos”. El artista explica que los videos ‘chiquitos’ funcionan mucho mejor, aunque los más grandes tienen la posibilidad de profundizar más en cualquier tema. “Incluso si tienes la posibilidad de ver una sola imagen, es mucho más fácil que ésta viaje por la red y sea compartida, en los segundos que te toma leerla”.

“Es por eso que decidí que la fotografía era un vehículo propicio para este proyecto, en lugar de desgastarme en crear cortometrajes que quizás no iban a llegar al público que no se iba a dar el tiempo de conocerlos. Así que una sola imagen se puede leer como si fuera una historia, lo que está pasando y queda una constancia de ese momento en específico”.

¿Por qué tomar como modo de expresión el Tablau Vivant?

“Sencillamente porque es como un mural. Las mismas posibilidades que tenían los muralistas como Diego Rivera y Orozco de plasmar su ideología, la manera en que veían a México, su pasión por el cómo creían que el comunismo u otro tipo de gobierno distinto al que tenemos, podría transformar una realidad de pobreza y nosotros al ver sus murales, podemos leer toda esa historia de la transformación del trabajo, de la ideología, de la esclavitud”, expone Pablo Tonatiuh.

“En la fotografía con la técnica del Tablau Vivant,  los personajes están detenidos ahí; yo no sé pintar, pero a través de la foto puedo crear también mi mural y dar una lectura en cada uno de los elementos para que se vaya contando este pequeño fragmento de nuestra historia política, en donde han ocurrido cosas terribles como la primera, que habla de Gutiérrez de la Torre, que cuando me enteré del caso y vi el reportaje de Carmen Aristegui, en dónde se denunciaba su red de prostitución, pensábamos que al fin uno de nosotros, un colega periodista tenía la posibilidad de sentenciar a un político y de ponerlo a la luz, pero al final eso no ocurrió”.

“A Gutiérrez de la Torre no se le juzga, se le exonera de todos los cargos y además se queja de Aristegui por ‘difamación’, cuando hay videos en donde se ve el reclutamiento de las chicas y cuando hay testimonios”.

Cuando nace en verdad, ‘Sin olvido’…

“En ese momento me dio mucho coraje y pensé que sería increíble que existiera una fotografía bien hecha, un mural como los que tiene Rivera, en una pared gigante de la cuidad en donde se mostrara la realidad como es y que no se olvidara lo que se hizo. Esa fue mi primer fantasía por así decirlo y después se tradujo en la realidad de hacer una fotografía, aunque desde el momento en que lo pensé hasta que lo llevé a cabo pasó un año”.

El fotógrafo, explica que resultó difícil encontrar apoyos y al final del año lo que ocurrió es que gracias a que conocía a varias modelos, al staff de la ‘Pulquería de los Insurgentes’ y a la directora de arte que lo apoyaba en sus cortometrajes, Vero Villalpando; pudieron prestarle la locación, tener a los participantes que no cobraron y aunque aportó algunos recursos de su bolsillo, consiguieron juntos, elementos necesarios como la balanza, un cráneo y así fue como salió la primer fotografía.

“A partir de ahí pensé que podía hacer las demás fotos, aunque no tenía dinero o ningún apoyo externo, creí que podíamos hacer una imagen cada mes y cada vez ir juntando dinero y elementos para cada foto; así fuimos una por una y no como un conjunto, que era la idea original”.

¿Cuánto tiene que invertir un independiente en este tipo de fotografías?

“Cada foto cuesta entre 10 mil y 20 mil pesos, incluyendo contratación de modelos, salarios, renta de las locaciones, pero para costear el proyecto, terminó haciéndose con muchos préstamos, ninguna de las personas que participó cobró, ni director de arte ni modelos, en un principio”.

El artista explica que en una segunda fase del proyecto, ofreció un apoyo económico al staff, porque alguien les había prometido presupuesto, pero al final no se dio; pese a ese estrago, Pablo se comprometió a remunerarlos de todas maneras. “Está muy bien, no me arrepiento, tal vez era el empujón que necesitaba para sacar las fotos que me faltaban y no lamento que tenga que pagar esos apoyos pendientes”.

“Esto es algo que necesitaba hacer y al final, pidiendo prestados algunos elementos pudimos hacerlo y reducir esos 20 mil pesos a tres o cuatro mil en cada imagen, con las necesidades más básicas; además usar la creatividad porque hay fotos en donde por ejemplo, multiplicamos a los modelos con técnica fotográfica o buscamos que se sintiera la presencia de algún elemento que hubiera sido caro”.

Ese ingenio inclusive se convirtió en algo muy personal y dotó a cada trabajo de experiencias más entrañables. “Todo lo hicimos nosotros, como en la foto de Ayotzinapa, donde preparamos el muro, excavamos el hoyo y lo hizo más barato; así sentí más mío el proceso, pensé que no sólo estuve para hacer la foto y optimizar la luz, sino también para hacer la ‘talacha’ del arte y la escenografía”.

Los retos fijos o en movimiento…

Cada una de las fotos de ‘Sin olvido’ ha sido un reto a superar y según explica nuestro entrevistado, una de las más difíciles fue ‘Hasta el fin del mundo’ del caso de la guardería ABC, un trabajo muy minucioso.

“Fue más difícil, pues puse la cámara fija en un trípode y se trabajó con los modelos por separado, entonces al producirla me imaginaba dónde iba a ir en espacio cada uno, pues se montarían todos en la foto final, por capas. Lo mismo ocurrió con el fuego; todo eso era difícil para mí, pues no era tan exacto como lo había imaginado, o no tenía el impacto deseado en el ángulo”.

Así que para que eso no volverá a ocurrir y aunque costó mucho trabajo fotografiar los elementos juntos, en las imágenes posteriores se hizo de esa manera, con ISOs y velocidades bajas.

 

El verdadero desafío

Cualquier simple mortal, podría pensar que el reto principal de Pablo fue conseguir el presupuesto o alcanzar próximamente el capital para  imprimir en grandes formatos, sin embargo aunque es innegable que esto ha sido y es un desafío, este inquieto personaje opina distinto.

“El reto mayor es qué tantos espacios de exhibición se podrán conseguir, pues será relativamente fácil la impresión, tamaño póster o mayor, pero todo aquél que esté interesado en resguardar la obra para exhibirla, se puede acercar con nosotros; será otra manera de llegar con la gente, pues en las redes sociales se tiene otro tipo de contacto con la obra, pero en físico es otra experiencia, con más tiempo de reflexión”.

Esto por el carácter crítico de la colección que aborda fuertes temáticas que tal vez sean ‘poco convenientes’ para algunos intereses, sin embargo, se espera que existan personas que apoyen esta interesante propuesta.

Reflexión…

“Hay cosas que le duelen México y a veces me preocupa que se están olvidando, por ejemplo, el 1 de diciembre compartí la imagen del Peñabot, confiando en que al ser la fecha simbólica de la toma de protesta de este personaje, era el mejor momento para hablar de él; sin embargo, me dio un poco de tristeza que ha sido una de las imágenes de esta colección que ha tenido menor alcance –al menos hasta ahora–, y me angustia porque siento que hemos sido tan golpeados en estos últimos años con tantas cosas”.

“La gente ya no quiere recordar ni pensar en esos hechos, porque tal vez no le ve ningún caso; por ello este proyecto nos dice que no deberíamos olvidar lo que nos ocurrió, como Atenco, el News Divine, que tal vez fue más local, pero todos los sucesos de ese tipo son importantes cuando no han tenido un cierre, cuando no se ha castigado a los responsables. Debemos seguir luchando porque todas las luchas nuevas, también son las viejas, son la misma”.