MI ENCUENTRO CON XAMAN HÁ

Cuando por primera vez pisé Xaman Há, supe que algo o alguien me llamaba.

Hoy en Foto Mirada les quiero compartir sólo una fotografía que realicé en Xaman Há, una tierra entre olas que enamora a cualquiera.

En realidad si les soy honesto, no tengo claro de qué escribir en esta colaboración del día de hoy; solo que esta tierra que ya he pisado con mis dos pies desnudos, me pide regresar para tratar de comprenderla en su totalidad.

Algunas veces caminando con cámara en mano por sus playas, he tratado de realizar fotos, pero muchas veces no consigo nada. Pero un día, en una de esas largas caminatas por sus costas turquesas me encontré con un vivo retrato de lo que siento, se debe hacer en ese lugar.

Cara a cara con el mar turquesa

Ahí estaba: alguien contemplando el infinito de las olas, sentado y pensando tal vez en qué hacer con su vida o tal vez, sentí como si él me representara a mí, como si me evocara a sentarme y contemplar.

Claro que en ese momento no lo hice; únicamente tomé mi cámara, realicé unos cuantos disparos y me alejé sin conocerlo ni preguntar nada, porque sabía que él era yo.

Después de ese momento guardé mi equipo y bajo una palmera permanecí en silencio por unas horas y contemplé el infinito hasta que el sol se metió.

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