RECUERDOS DE TI

En el 2008 hace diez años atrás, conocí el Centro de las Artes en San Luis Potosi, que fue utilizado, desde su origen y hasta el mes de marzo de 1999, como centro penitenciario, y es considerado monumento histórico.

En 2004, el Gobierno del Estado decide transformar la antigua penitenciaria en el Centro de las Artes de San Luis Potosí y en el 2008 es inaugurado, y hace algunos días alberga el museo de la pintora surrealista Leonora Carrington.

En ese entoces a un quedaba restos de la penitenciaria donde descansaban los recuerdos de los presos, sobre las paredes y puertas resaltan, posters, fotografías y escritos de los internos. esos restos de recuerdos incrustados en las paredes, como fiel testigos de las miles de historias que ahí se guardaban.

Esos recuerdos en forma de recortes de papal y garabatos me llevaban a imaginar como era a vida en ese lugar y pensar en cada una de las personalidades de los presos, así que no podía dejar de pasar la oportunidad de compartir estos recuerdos en estas fotos, aunque ya no esta completa la serie aqui les muestro algunas de estas fotos que aun sobreviven en mi archivo.

Las fotografías tienen el poder de guardar las imágenes en el tiempo, y tenerlas para siempre como si éste nunca pasara. Recuerdos plasmados en papel, que quedan para toda la vida en una dimensión detenida.

El sábado pasado mi madre saco una gran caja de fotografías familiares, y como se hubiese tomado un cuchillo y abierto una brecha en mi memoria decenas de momentos regresaron a mi mente esto gracias a las fotografías que me posan en un momento que ya no existe físicamente en un tiempo que ya desapareció como un segundo efímero.

Y es que para mi la fotografía no es solo un arte o una forma de documentar momentos históricos, o noticias diarias, la fotografía desde su nacimiento se convirtió en una pequeña maquina del tiempo, en la cual podemos regresar infinitas veces para recordar y vivir los segundos pasados.

Recuerdo que en ese viaje al Centro de las Artes en San Luis me acompañaba el fotógrafo de Milenio Jesús Quintanar quien coleccionaba fotos que se encontraba tiradas en la calle, nunca le pregunte que hacia con esas fotos pero tal vez lo que realmente coleccionaba eran recuerdos perdidos.

Los recuerdos fotográficos no necesitan ser obras de arte, tener la mejor composición ni una exquisita técnica, incluso una fotografía tamaño infantil de la primaria puede guardar una historia o momento extraordinario.

Aunque aveces me preocupa que ya casi nadie imprime sus fotos y menos en esta era digital, que muchas de las fotos que nos tomamos ya no son momentos reales si no lo que queremos aparentar ser, bueno pero ese no es el tema.

solo quería hablarles de la fotografía como un recuerdo del tiempo, como una historia real o imaginaria como algo que perdura en el tiempo.

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