RETRATO DE UNA URBE

Por definición el  retrato fotográfico es un género donde se reúne toda una serie de iniciativas artísticas que giran en torno a la idea de mostrar las cualidades físicas o morales de las persona.

Algunos dicen que  no se debe hacer retratos sin tener en cuenta el carácter o el humor del individuo que tiene en frente y que el objetivo perfecto para el retrato del rostro, suele ser el que conocemos como “normal” de 50 o 35 mm según la película o sensor.

Pero ¿Qué pasa cuando tratas de hacerle un retrato a una urbe que tiene decenas de individuos con distintos caracteres? ¿Qué pasa si solo tienes un lente 18-55 o un 70-200 a la mano? ¿Si tu estudio es la calle y a la vez es el personaje?

Hace algunos años cuando comencé a trabajar en la agencia Cuartoscuro, quien es editor de dicha agencia y mi amigo  Moisés Pablo, me decía: “si no te acercas y platicas con  la gente estás perdido en la fotografía“.

Esas palabras han sido uno de los mejores consejos sobre fotografía que me han dado,también años después, cuando descubrí una frase célebre del fotógrafo Robert Capa:Si tus fotografías no son buenas, no te has acercado lo suficiente” y ambos tenían razón.

Entonces entendí que para retratar a la gran urbe, tenía que caminar por ella, hablar con sus personajes y acercarme a su esencia.

Para hacer buenas fotografías…

Ansel Adams dice: “No hay reglas para las buenas fotografías, son solo buenas fotografías” y Alfred Eisenstaedt  afirma que “Lo más importante no es la cámara, sino el ojo”, y desde mi punto de vista, estas dos afirmaciones  han sido clave en mi desarrollo fotográfico.

Siempre, desde que comencé mi travesía como fotógrafo he tenido la fortuna de tener una cámara en mano, desde una Canon 20D, pasando por una Canon 5D, una Mark, entre otras.

Hoy hago fotos con una vieja confiable 50D, nunca el equipo me ha limitado para hacer alguna fotografía, sin embargo, no pongo en tela de juicio que un buen equipo y buena óptica ayudará mucho en la calidad de cada imagen, pero el contenido y lo que se quiere expresar depende casi solo del fotógrafo.

Cuando decidí retratar la urbe no me imaginaba que podría ser un trabajo infinito, las fotos que les muestro son de diferentes fechas echas con diferentes cámaras y en diferentes momentos de la historia, creo que inconscientemente fui recabando material de aquí y de haya regado por todo mi acervo fotográfico.

No digo que sea un trabajo por casualidad, solo que tal vez me programé para tomar y retratar fragmentos de la ciudad y su gente poco a poco para no sentir que me echaba un mundo encima.

No sé si he logrado capturar el ánimo de una urbe que crece día a día y que cambia constantemente, no sé si el que yo veo sea su verdadero rostro, pero como dice la escritora Susan Sontag:La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma”.

Tal vez a través del tiempo siga creciendo esta colección de retratos de la urbe; hoy les presento las fotos en blanco y negro tal vez en otra ocasión a color, espero que las disfruten y que comenten.

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