ROSTROS DE HOSPITAL

Desde hace tres años trabajo como fotógrafo en el sector salud, y  he vivido en carne propia lo que es entrar a un quirófano sin ser el paciente ni el doctor.

La primera vez que entré a tomar fotos a un quirófano, estaba en proceso un trasplante de riñón. Muy temprano por la mañana, con el estómago  vacío, me vestí con ropa de cirujano, tapabocas y cubre cabello, pues ingresaría a un espacio en el que todo se encuentra esterilizado y  no se puede tocar nada.

Entre anestesiólogos, enfermeras y doctores, ahí estaba mi cámara lista para disparar, hasta que el olor a carne quemada alteró mi sentido del olfato, y ahí casi me desmayo, no sé si fue por no haber desayunado o por lo que estaba viendo en ese momento.

Pero no solo he vivido ese tipo de experiencias, también he visto los rostros de quienes llegan al hospital con algún tipo de padecimiento, esperando a que algo suceda, bueno o malo. Ahí están con un cubre bocas en la cara resaltado más lo cristalino de sus ojos, algunos de estos rostros reflejando padecimientos como el cáncer en cualquiera de sus tipos, fracturas o una simple gripa, mientras que desconocía lo que otros padecían.

Hoy en Fotomirada, muestro algunas fotos y retratos que he realizado a estas personas y doctores, que día a  día tratan de salir adelante. Es una pequeña muestra de todo lo que mi ojo ve en los hospitales, salas de hemodiálisis y quirófanos, espero que les guste.

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