SOCIALMENTE RESPONSABLE NO ES FILANTROPÍA NI MERCADOTECNIA SOCIAL

Por Guadalupe López Aguilar*

 

Recientemente la Responsabilidad Social se ha fortalecido con la integración de diversos grupos de interés y hablar de ella nos ha llevado desde el ámbito empresarial, organismos internacionales, académicos, organizaciones de la sociedad civil e incluso desde la responsabilidad social individual.

Si bien es cierto que cada individuo debería asumir un grado de responsabilidad con su entorno inmediato, existe una delgada línea entre la filantropía, la mercadotecnia social y acciones que buscan únicamente incrementar la reputación de los individuos o de las organizaciones, sin que ello implique un compromiso auténtico y desinteresado.

Probablemente se deba a la falta de conceptualización y la difusión de lo que comprende ser “socialmente responsable”  ya que no basta contar con un distintivo que lo indique, que no puede certificarse y que no verifica la implementación de las acciones de responsabilidad social.

Las acciones socialmente responsables deben involucrar tres aspectos principales los sociales, ambientales y económicos; estas acciones pueden ser implementadas por cualquier organización o individuo y contribuyen al bien común, un aspecto relevante para darlas a conocer son las estrategias de comunicación dirigidas a los grupos de interés involucrados.

Comunicación para lograr un impacto

Las organizaciones e incluso los individuos pueden realizar acciones que verdaderamente generan un impacto positivo, que transforman comunidades, la calidad de vida de las personas, el medio ambiente y que verdaderamente pueden llegar a ser trascendentales, sin embargo, si no se comunican y no se dan a conocer, simplemente es como si no existieran, perdiendo el sentido de las acciones y sobre todo del esfuerzo.

Los esfuerzos, las inversiones y las acciones destinadas a mejorar las condiciones de las personas o los ecosistemas merecen darse a conocer, es la mejor ruta para influir en otras personas u organizaciones a sumarse y generar sinergias, establecer alianzas, colaboraciones, donativos, etc. E incluso incidir en políticas públicas que contribuyan al bienestar común que es el fin último de la responsabilidad social.

Se han logrado establecer campañas masivas de comunicación para difundir diversos temas, en su mayoría de forma comercial o eventos musicales, deportivos, etc., se han logrado hacer virales retos absurdos y muchas ideas de entretenimiento, que no precisamente tienen un contenido constructivo, por lo tanto se demuestra el poder de la comunicación y que es posible impulsar condiciones de campañas que fomenten y motiven a llevar a cabo acciones socialmente responsables.

Foto: MINERÍA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

Desafíos a enfrentar

Hoy en día estamos viviendo en circunstancias complejas, en los tres niveles de la responsabilidad social, en el aspecto económico y por lo tanto social, los niveles de pobreza son cada vez mayores, la brecha de la distribución de la riqueza es más notoria, estamos terminando con los recursos naturales y poniendo en riesgo la sostenibilidad de los recursos, es necesario generar no solamente conciencia, sino también un punto de inflexión a todo nivel, aún estamos a tiempo de generar cambios en nuestros hábitos de consumo y por qué no convertirlos en hábitos socialmente responsables.

Estamos muy cerca de alcanzar el punto de no retorno, hemos hecho tanto daño al planeta, equivocado nuestras prioridades como humanidad, sencillamente nos hemos convertido en la especie más depredadora, reducimos drásticamente la biodiversidad, hemos extinguido especies y tenemos muchas más al borde de la extinción, contaminamos de una forma desmedida y sin ningún remordimiento, así poco a poco acabaremos también con la humanidad.

Para evitar que esto continúe se requieren implementar medidas, programas, proyectos, con la integración de distintos actores, la participación del sector privado, gubernamental, academia y la sociedad en general.

No basta con poseer distintivos, ni certificaciones o evidencias de acciones momentáneas, necesitamos acciones que sean sostenibles en el tiempo y que puedan replicarse, sistematizar las experiencias exitosas y los errores cometidos.

Necesitamos compartir y difundir las buenas prácticas que realizamos día con día, los cambios que generamos en nuestro entorno, aún cuando sean pequeños, no sabemos quién puede estar viéndonos y para quién podemos ser un gran ejemplo, una inspiración o motivación para hacer algo distinto.

No podemos esperar cambios ni ahora, ni a futuro si continuamos actuando de la misma manera, con irresponsabilidad hacia nosotros mismos como individuos, con nuestros familiares, nuestros colegas, la sociedad con la que convivimos diariamente, siendo irresponsables de nuestras propias acciones y de las consecuencias que generan, irresponsables en nuestras elecciones, que pueden parecer inofensivas, que parecen no tener impacto en nadie, pero que a largo plazo con la suma de cada acción de los millones de habitantes del planeta, nos han llevado al borde de la destrucción.

Pensar en nosotros mismos y en nuestro propio bienestar, lejos de ser un acto socialmente irresponsable y egoísta es un acto que nos condena en automático.

Comencemos a ser socialmente responsables, comencemos teniendo responsabilidad en nuestro entorno inmediato, comencemos compartiendo las acciones que funcionan para que tengan un impacto positivo en el mayor número de personas posible y en nuestro planeta.

En el momento crítico en el que vivimos, creo firmemente que la comunicación socialmente responsable es capaz de generar conciencia, puntos de inflexión, transformar realidades, construir sinergias y contribuir a que la frase de un mundo mejor deje de ser parte de imaginario colectivo y sea una realidad para la mayor parte de la población y las generaciones futuras.

Imagen: https://www.pinterest.es/ancassua/

Guadalupe López Aguilar*, Mtra. en Responsabilidad Social y Especialista en comunicación. Alumna del Maestro Alexander Scherer Leibold, Coordinador de la Licenciatura en Gastronomía y Docente de la Maestría en Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México ascherer@anahuac.mx

9 reflexiones en “SOCIALMENTE RESPONSABLE NO ES FILANTROPÍA NI MERCADOTECNIA SOCIAL”

  1. es fundamental; desde el ámbito insdustrial privado, promover todas las acciones que nos lleven a generar un cambio a la integración de políticas que sean socialmente responsables, muchos industriales privados, auditan y comparten estas politicas que son fundamentales para el buen desarrollo de nuestra sociedad, conceptos como; remuneracion; trato regular; trato apegado a derechos humanos; libertad de elegir empleo; el tratamiento de la mano de obra infantil; horarios y jornadas laborales y libertad de asociación son algunos de los conceptos que al respetarse y promoverse dentro de una organización, se difunden por el resto de la sociedad, es cierto que no vale de nada el incentivo sino las acciones que generán un cambio, tal vez parece pequeño e insignificante, pero si un colaborador entiende sus derechos y lo circula en su entorno social se generan dos cosas, una; que él hace respetar sus derechos, dos: que repeta el derecho de los demás, y hablamos de temas del medio ambiente, de participar en la disminución de la pobreza y mejorar la calidad de vida de los individuos.
    muchas felicidades un artículo encantador

  2. ¡Muy interesante! Sobretodo entender cómo podemos incidir a través de la comunicación para diseñar, implementar y evaluar el cambio de actitudes hacia sociedades más responsables con su entorno social, ambiental y económico.

  3. Excelente artículo, el mundo está conformado por sociedades y las sociedades por sus individuos, es vital que se tome conciencia sobre la responsabilidad que tenemos en la sociedad para tener un mundo mejor.

  4. Sería bueno iniciar con la definicion de responsabilidad social, si bien los alcances o aplicativos son variados, estos se pueden segmentar?
    Considero necesario el que la responsabilidad social sea una materia desde la educación primaria para fortalecer los vínculos entre el ser humano y su entorno, cómo lo hacían nuestros antepasados

  5. Me agrado el enfoque con el que se ha tomado este tema, como bien se menciona mucho escuchamos acerca de la responsabilidad social y de que debemos contribuir y ser socialmente responsables, pero debemos comenzar con esa responsabilidad investigando realmente que es lo que puede generar ese cambio y motivando a otros a hacerlo, coincido en que el nivel de involucramiento de las políticas públicas en apoyo a las acciones sociales aparente ser alto pero realmente se queda corto a las verdaderas necesidades existentes de la sociedad y del mundo. Como estudiante de la carrera de políticas públicas y proyectos sociales agradezco estas palabras que me han inspirado a continuar con mi formación y comenzar a apoyar de alguna manera y como empresas considero que aún hace falta un verdadero compromiso a generar un cambio y no solo llevar un titulo que te de más renombre como empresa o como marca.

  6. Un tema que nos concierne a todos y que pocos le prestan atención. “No podemos escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy”, tenemos que comenzar por una educación de responsabilidad en nuestro entorno inmediato para poder entender el alcance de nuestros actos en el entorno integral de sustentabilidad multidisciplinaria.

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